A menos de un mes de su internación, el conductor reapareció en los estudios Crónica TV, recibió un emotivo homenaje de sus compañeros y contó el dramático cuadro de salud que atravesó
El periodista había ingresado al Sanatorio Mater Dei con una trombosis en el tobillo que derivó en una crisis cardiovascular, Chiche Gelblung, de 82 años, regresó a la televisión. Lo hizo en silla de ruedas, con la misma energía de siempre y con una historia para contar que incluyó médicos en conflicto, la posibilidad real de perder una pierna y una frase que todavía le genera bronca.
El periodista y conductor volvió a los estudios de Crónica TV, donde recibió un recibimiento caluroso de sus compañeros de programa y de Eduardo Miguel Prestofelippo, mejor conocido como El Presto. Hubo brindis con champagne, aplausos y la calidez de un equipo que lo esperaba. El Presto tomó la palabra para ir más allá de la broma: “Queremos brindarle nuestro respeto, nuestra admiración y nuestro cariño. No solo de la gente que hace Crónica, sino de aquellos jóvenes que hemos tomado en vos las ganas de luchar y de hacer un periodismo que despierte conciencia”. Gelblung escuchó, agradeció y no tardó en meter un chiste: “Cada dos años tengo que enfermarme para que me hagan esto”.
La jornada también tuvo lugar para la autocrítica y la nostalgia. Cuando le preguntaron si había extrañado el trabajo, la respuesta fue directa: “Sí. A esta profesión tenés que extrañarla siempre, si no, no la podés hacer. Tenés que extrañarla, tenés que sentirla”. Y luego, casi de pasada, deslizó que hubiera querido estar cubriendo el Mundial 2026. “Yo quiero estar en estos momentos en el mundial. Hubiera estado en el mundial, no el Rulo”, lanzó.. Aclaró enseguida que no hay ningún conflicto con su colega: “No tengo problema con el Rulo, lo quiero mucho. Está haciendo una cobertura muy buena”. Pero no pudo evitar recordar lo que fue su experiencia en el último mundial: los traslados en carrito, la búsqueda desesperada de un baño cerca del estadio y un asistente que lo presentaba ante todos como “my grandfather”.
“Un palo para los médicos”
“El primer médico que me vio me dijo: ‘Estás golpeando las puertas del cielo’”, relató el periodista frente a cámara, con el tono de quien todavía no terminó de procesar la frase. “Pero yo no me sentía así. No tengo perdón para ese tipo, porque nadie le puede decir así a un paciente. En todo caso que diga: ‘Estás jorobado’”. La indignación fue genuina y el conductor no la disimuló.
Lo que siguió adentro del quirófano fue, según describió, una disputa médica en tiempo real. “Era una batalla en simultáneo entre el cirujano vascular que estaba tratando de salvar el pie y el traumatólogo que quería amputar el pie. Estaban decidiendo si era abajo de la rodilla o arriba de la rodilla. ¡Ya era la pierna!”, contó. La escena, narrada con una calma que sorprende, muestra a un hombre que en algún momento tuvo que hacer las paces con una posibilidad concreta: quedarse sin un miembro.
“Yo ya tenía resuelto que si había que perder el pie lo perdía. Se lo dije a mi mujer. Si ese era el precio para que salieran las cosas bien, vamos para adelante”, afirmó. Y agregó algo que resume el estado mental con el que atravesó la internación: “Me lo tomé con naturalidad y con mucha valentía. Me sorprendí de mí mismo”.
El cirujano vascular fue la figura que Gelblung rescató con claridad. “Encontré un médico maravilloso. Ese es el cirujano vascular que me hizo la operación, que iba peleando en simultáneo con el traumatólogo”. La operación se realizó con sedación, pero el conductor asegura haber tenido conciencia de lo que ocurría en todo momento. “Sentía cómo se estaba abriendo la arteria. Veía al médico trabajar para que se abriera. Sentía que le estaba ganando la batalla”, reveló.
La bronca con el primer médico que lo atendió no pasó a segundo plano. “Sentí que querían matarme. El tema no era que perdiera el pie sino la vida. Mi reacción fue decir: ‘Yo no estoy golpeando las puertas del cielo’”, insistió Gelblung, que volvió sobre la frase más de una vez a lo largo de la entrevista, como si necesitara terminar de refutarla.
De regreso en pantalla, el conductor adelantó que va a continuar trabajando, aunque por ahora dosificará las horas. Bromeó con que piensa seguir hasta el final, a la manera de Mirtha Legrand.
Gelblung dijo sentirse recuperado y aseguró que la internación le devolvió diez años de energía.
