El cambio de estación llega este 21 de marzo con el equinoccio de otoño. Tras un verano intenso, el país entra en una etapa de transición marcada por temperaturas más templadas y pronósticos aún variables
Por SIN CODIGO
Este 21 de marzo marca un punto de inflexión en el calendario: el Hemisferio Sur le dice adiós al verano y le da la bienvenida al otoño. El cambio no es solo simbólico. Se trata del equinoccio de otoño, el fenómeno astronómico que señala el inicio formal de esta estación.
Durante el equinoccio, el día y la noche tienen prácticamente la misma duración en todo el planeta. A partir de ahora, las jornadas comenzarán a acortarse progresivamente, mientras las temperaturas irán en descenso de manera gradual.
El otoño es, por definición, una estación de transición. Atrás quedan los extremos del verano y se empieza a insinuar el invierno. Es tiempo de hojas que caen, de mañanas más frescas y de una atmósfera que suele volverse más estable, aunque no exenta de variabilidad.
Un verano intenso que está despidiéndose
El verano 2025-2026, en Argentina, dejó una marca clara: fue caluroso, húmedo y con episodios de lluvias intensas en varias regiones del país.
Las altas temperaturas se hicieron sentir especialmente en el Norte y el Centro, con jornadas agobiantes y elevada sensación térmica. A eso se sumaron períodos de inestabilidad, tormentas fuertes e incluso situaciones de anegamientos e inundaciones en algunas provincias, reflejando un patrón climático cada vez más irregular.
En el caso del Norte argentino, y particularmente en Tucumán, el verano combinó calor persistente con lluvias frecuentes, lo que derivó en complicaciones como crecidas, inundaciones localizadas y saturación del suelo en distintas zonas.
Qué se espera para el otoño 2026 en Argentina
De cara al nuevo trimestre, los pronósticos anticipan un otoño con temperaturas más moderadas en líneas generales, aunque sin descartar eventos puntuales de calor fuera de época, algo cada vez más habitual.
En cuanto a las lluvias, se espera un comportamiento variable, con regiones que podrían mantener niveles normales o incluso superiores a lo habitual, especialmente en el Norte del país.
Para Tucumán, el otoño suele traer un alivio progresivo del calor extremo, pero todavía con presencia de humedad durante las primeras semanas. No se descartan lluvias intermitentes en marzo y abril, con una tendencia a condiciones más secas y estables hacia mayo.
El otoño ya está en marcha. Atrás queda un verano exigente, y por delante se abre una estación que invita a bajar el ritmo, aunque el clima —cada vez menos predecible— obliga a mantenerse atentos.
