Una muy buena noticia para los argentinos que vienen esperando renovar el celular o comprar un electrodoméstico sin que la tarjeta tiemble
Por SIN CODIGO
A partir del 1 de enero de 2026, los teléfonos móviles y varios productos electrónicos importados empezarán a costar mucho menos en Argentina. La baja llega por la entrada en vigencia plena del Decreto 333/2025, que elimina los aranceles de importación y reduce impuestos internos para este tipo de productos.
La medida busca aumentar la competencia, facilitar el acceso a tecnología y, sobre todo, lograr que los precios sean mucho más bajos que los actuales.
¿Qué cambia con el Decreto 333/2025?
A grandes rasgos, tres cosas muy importantes:
- Se eliminan los aranceles a los celulares importados
Hasta hoy, los celulares que entran al país pagan un arancel que encarece el precio final. Desde enero de 2026, ese arancel pasa a 0%, lo que significa que traer un teléfono del exterior será mucho más barato.
- Bajan los impuestos internos
Los impuestos internos —que también pesan fuerte en la electrónica— se reducen del 19% al 9,5% para celulares, televisores, monitores, aires acondicionados y otros productos.
- Algunas categorías directamente quedan con impuesto cero
Si los productos se fabrican en Tierra del Fuego, la tasa interna podrá ser incluso 0%, lo que también podría beneficiar la oferta nacional.
¿Cuánto van a bajar los precios en Argentina?
Según cálculos oficiales y de especialistas del sector, el recorte total de impuestos podría generar una baja promedio del 30%, y en algunos modelos de celulares importados la reducción podría acercarse al 40%.
Esto significa que: un celular de gama alta que hoy cuesta, por ejemplo, USD 2.566 en el mercado argentino, podría pasar a costar USD 1.796 tras la reducción estimada. Un gama media, hoy uno de los segmentos más elegidos, estaría muy por debajo de los valores actuales. Las marcas que no llegaban al país por los altos costos podrían empezar a aparecer en el mercado argentino.
¿Qué significa esto para el consumidor?
Más opciones y mejores precios. Con la quita de aranceles, las empresas pueden traer más modelos sin encarecerlos tanto. Esto amplía el catálogo y obliga a las tiendas a competir. Acceso real a tecnología nueva. Comprar un celular de última generación dejó de ser un lujo. Desde 2026, podría ser mucho más accesible para familias, estudiantes, emprendedores y trabajadores. Menos mercado paralelo
Si los productos legales son más baratos, muchos dejarán de recurrir a compras a terceros, encargues en el exterior o contrabando. Con más competencia, las marcas también estarán obligadas a mejorar garantías, posventa y disponibilidad de repuestos.
¿Hay puntos a tener en cuenta?
Sí, algunos:
• La baja real dependerá también del tipo de cambio.
• El costo del flete y la logística internacional puede influir en el precio final.
• La industria de Tierra del Fuego podría enfrentar desafíos frente al aumento de importaciones.
Aun así, la proyección general sigue siendo muy favorable para el consumidor.
Un 2026 con la tecnología más cerca
Para quienes venían esperando el momento ideal para cambiar el celular, el año que viene parece ser la oportunidad perfecta. La eliminación de aranceles y la baja de impuestos prometen una verdadera revolución en los precios de la electrónica.
En pocas palabras: desde enero de 2026, comprar un celular nuevo será mucho más accesible. La tecnología se abarata, el mercado se abre y los consumidores —también en Tucumán— salen ganando.
