En un partido cargado de polémica, el xeneize cayó por 1 a 0
Boca perdió 1-0 ante Cruzeiro por la Copa Libertadores y se le cortó el invicto de 14 partidos. En el Mineirão de Belo Horizonte, por la tercera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores 2026, el local ganó por el tanto de Neyser Villarreal.
El equipo de Claudio Úbeda llegó a Brasil con puntaje ideal —seis puntos en dos fechas—, pero el desarrollo del partido tomó un rumbo adverso desde el primer minuto: el juego fue físico, cortado y con escasas situaciones de peligro en ambas áreas. Leandro Paredes vio la tarjeta amarilla en el arranque por un empujón a Matheus Pereira, y el clima de tensión fue en aumento.
La expulsión de Adam Bareiro sobre el final del primer tiempo marcó el quiebre del partido. El delantero paraguayo recibió su segunda amarilla por un manotazo sobre Christian cuando protegía la pelota, aunque el cuerpo técnico del Xeneize reclamó que la primera amonestación —por una falta sobre Gérson— no merecía tarjeta. El árbitro uruguayo Esteban Ostojich sostuvo la decisión y Boca debió afrontar todo el complemento con diez jugadores.
Úbeda modificó rápidamente el esquema y en el inicio del segundo tiempo sacó a Tomás Aranda e introdujo a Nicolás Figal para armar una línea de cinco defensores, y reemplazó a Merentiel por Exequiel Zeballos. El repliegue se profundizó y Cruzeiro monopolizó la pelota, aunque sin demasiada claridad en los últimos metros.
Leandro Brey fue la figura del Xeneize: atajó un remate de media vuelta de Kaio Jorge que parecía gol, y respondió con solvencia ante varios centros y pelotas paradas. Cruzeiro también dispuso de un cabezazo de Fabrício Bruno en un córner y un disparo lejano de Keny Arroyo que rozó el ángulo. Boca, por su parte, terminó el partido sin un solo remate al arco.
El gol llegó a los 82 minutos: Kaio Jorge recibió un pase en profundidad, llegó al fondo y asistió al medio para que el colombiano Néiser Villarreal, recién ingresado, empujara la pelota sobre la línea para el 1-0 definitivo.
El final fue aún más caliente que el partido. Tras el pitazo de Ostojich, Paredes empujó a Matheus Pereira —quien festejó con gestos que encendieron al plantel visitante— y se desató una tangana con empujones y cruces entre futbolistas de ambos equipos. Ayrton Costa fue a buscar al volante brasileño y varios jugadores del banco se metieron en la discusión. Ostojich no sacó tarjetas en ese momento.
Con este resultado, Cruzeiro igualó a Boca en la cima del Grupo D con seis puntos. El Xeneize visitará a Barcelona SC en Guayaquil el martes 5 de mayo, mientras que el conjunto brasileño viajará a Chile para enfrentar a Universidad Católica, el miércoles 6 de mayo.
