Las convocatorias difundidas en redes sociales para este sábado 31 de octubre encendieron las alarmas tras los disturbios del fin de semana pasado. Negocios del centro colocan paneles de madera y metal, mientras la policía catalana prepara un operativo especial
Por la redacción de SIN CODIGO TUCUMÁN
Barcelona vive horas de preocupación ante la posibilidad de nuevos disturbios y saqueos durante este sábado, coincidiendo con Halloween. Comerciantes de distintas zonas del centro comenzaron a reforzar sus establecimientos para evitar que se repitan los ataques del fin de semana anterior.
Según informó la agencia EFE, locales de los alrededores de plaza Catalunya y del tramo inferior del paseo de Gràcia instalaron protecciones de madera y metal en sus vidrieras. Entre los establecimientos que adoptaron medidas aparecen tiendas de Zara, H&M, Adidas, Nike y Cos. También se colocaron grandes placas sobre la fachada de Loewe.
Las precauciones responden a nuevas convocatorias difundidas bajo el nombre de Blocus mediante redes sociales y grupos de mensajería. El diario ARA constató trabajos de protección en distintos puntos de la ciudad y recogió testimonios de comerciantes que evalúan reducir sus horarios o mantener sus negocios cerrados durante parte de la jornada.
Un operativo para impedir que se repita la violencia
De acuerdo con La Vanguardia, los Mossos d’Esquadra situaron en cuatro sobre cuatro la evaluación de riesgo de la concentración y prepararon un despliegue con centenares de agentes. El dispositivo contempla controles preventivos en el transporte público para detectar a personas que puedan desplazarse con intención de provocar incidentes.
La policía catalana transmitió tranquilidad a los establecimientos y aseguró que el objetivo es proteger a las personas, los comercios y los bienes, además de intervenir rápidamente ante cualquier episodio de violencia.
Entre la prevención y la necesidad de trabajar
La preocupación del sector comercial convive con la intención de mantener la actividad en un fin de semana importante para las ventas. Según EFE, representantes de los comerciantes manifestaron que quieren abrir sus negocios, aunque están dispuestos a cerrar si aparecen señales de violencia.
Por ahora, están confirmadas las medidas de protección y los preparativos policiales. La magnitud de la convocatoria y la posibilidad de que derive en nuevos ataques siguen siendo inciertas: Barcelona se prepara para prevenir otra jornada de violencia, mientras los comerciantes esperan poder trabajar con normalidad.