Raúl Moyano desapareció el pasado 12 de octubre mientras realizaba una travesía por el Cerro Ñuñorco Grande. Cerca de 50 personas participan de un intenso operativo de búsqueda en una zona de quebradas profundas y terrenos de difícil acceso. Una señal de su teléfono celular permitió orientar los rastrillajes, pero todavía no hay pistas concluyentes sobre su paradero
La incertidumbre y la angustia crecen con el paso de los días en Tucumán. A más de diez jornadas de la desaparición de Raúl Alfredo Moyano, el docente jubilado de 59 años que fue visto por última vez el 12 de octubre en el Cerro Ñuñorco Grande, los equipos de rescate continúan trabajando intensamente sin conseguir resultados concluyentes.
El operativo se desarrolla en una de las zonas montañosas más complejas del sur tucumano, donde las quebradas profundas, la vegetación, las pendientes pronunciadas y las condiciones meteorológicas dificultan cada avance.
Cerca de 50 personas participan de los rastrillajes, entre efectivos policiales, baqueanos, montañistas y rescatistas especializados, que intentan reconstruir el recorrido realizado por Moyano antes de perder contacto.
Una búsqueda contrarreloj en plena montaña
Desde que se conoció su desaparición, los equipos de emergencia desplegaron distintos operativos para intentar localizar al docente.
Las tareas incluyen recorridos a pie, exploraciones en sectores de difícil acceso y descensos con cuerdas hacia quebradas donde podría haber quedado atrapada una persona.
También se instalaron campamentos de avanzada para facilitar el desplazamiento de los rescatistas y permitir que los trabajos se desarrollen durante varias jornadas.
Sin embargo, las características del terreno representan un obstáculo permanente. En algunos sectores, las pendientes son tan pronunciadas que los equipos necesitan utilizar elementos de seguridad y técnicas especiales de rescate.
A estas dificultades se suman las lluvias y las condiciones cambiantes del tiempo, que pueden complicar el acceso a determinadas zonas.
La señal del celular que abrió una nueva pista
Uno de los elementos más importantes de la investigación fue una señal registrada por el teléfono celular de Moyano dos días después de su desaparición. Ese dato permitió a los investigadores reorientar parte de los rastrillajes hacia determinados sectores del cerro.
No obstante, la información no resultó suficiente para establecer una ubicación exacta. Los equipos continúan analizando el terreno y recorriendo los lugares que consideran compatibles con los últimos indicios disponibles.
Hasta el momento, no se informó oficialmente el hallazgo de pertenencias u otros elementos que permitan determinar qué ocurrió con el docente.
La hipótesis de una caída en una quebrada
Una de las posibilidades que analizan los rescatistas es que Moyano haya sufrido un accidente mientras recorría la montaña.
La hipótesis contempla una eventual caída en alguna de las numerosas quebradas profundas que atraviesan el Ñuñorco Grande.
Se trata de sectores donde la visibilidad es limitada y el acceso puede resultar extremadamente peligroso, incluso para personas con experiencia en actividades de montaña.
Sin embargo, no existe una confirmación oficial de que Moyano haya sufrido una caída. La posibilidad es solamente una de las líneas de trabajo que orientan los rastrillajes.
Por esa razón, los equipos mantienen abiertas distintas alternativas mientras continúan intentando localizarlo.
La angustia de una familia que espera respuestas
Con cada jornada que pasa, aumenta la preocupación por la falta de noticias.
La familia del docente sigue de cerca los operativos y mantiene la esperanza de que los rescatistas puedan encontrar algún indicio que permita conocer su paradero.
La desaparición también generó conmoción entre quienes conocen la zona y entre los integrantes de la comunidad educativa vinculados con Moyano.
Mientras tanto, policías, montañistas y baqueanos continúan recorriendo sectores donde las condiciones naturales convierten cada desplazamiento en un desafío.
Más de diez días y una pregunta sin respuesta
La búsqueda de Raúl Alfredo Moyano se convirtió en uno de los operativos de rescate más complejos de las últimas semanas en Tucumán.
La combinación de un terreno accidentado, condiciones meteorológicas adversas y la falta de pistas precisas mantiene abiertas numerosas incógnitas.
Por el momento, no existe una constatación oficial de su fallecimiento ni se ha podido determinar qué sucedió después de su última comunicación.
El docente continúa desaparecido y el operativo de búsqueda permanece activo.
En el Ñuñorco Grande, los rescatistas siguen trabajando contra las dificultades de la montaña, mientras una familia espera la noticia que permita terminar con tantos días de incertidumbre.