El hecho ocurrió en la pasarela que va a la Garganta del Diablo, del lado brasileño. Las autoridades sacaron un comunicado repudiando la acción
Un insólito episodio se vivió en las Cataratas del Iguazú durante el último fin de semana cuando un hombre cruzó las barreras de contención que están sobre las pasarelas y se arrojó al agua para recuperar su celular. El hecho, que ocurrió este sábado, quedó grabado por otros turistas que estaban en el lugar y reflejaron el momento en redes sociales.
Según informaron medios locales, todo ocurrió del lado brasileño, conocido como Foz do Iguaçu, en la pasarela que va a la Garganta del Diablo, el principal salto de agua que alcanza unos 80 metros y se encuentra del lado argentino. Desde este punto se observa la caída del río y también por debajo cruza otra corriente que se dirige a saltos más pequeños.
Sin embargo, en las imágenes que se replicaron en redes sociales durante el fin de semana, el hombre era un turista brasileño. Según medios locales, este individuo se arrojó al agua tras cruzar las barreras de contención y recuperó su celular que se había caído.
En los registros visuales difundidos se aprecia la secuencia completa: el hombre se cuelga de la pasarela, salta hacia la zona del río y se aproxima a las cascadas para alcanzar el dispositivo. Una vez que lo recupera, trepa de regreso a la estructura y retoma el recorrido habitual de los visitantes.
Un detalle no menor es que el caudal del río Iguazú se encontraba muy por debajo de la cota normal al momento del incidente, lo que redujo el nivel de riesgo inmediato.
La administración del Parque Nacional de Iguazú no divulgó la identidad del visitante y se limitó a confirmar que se trata de un ciudadano brasileño. El episodio ocurrió durante la mañana del sábado 6 de junio en el sector oeste del estado de Paraná, Brasil.
El organismo también precisó que, ante la caída de cualquier objeto al río o a las laderas, la indicación es contactar al cuerpo de bomberos para evaluar la viabilidad de un rescate según las condiciones del lugar. Esa evaluación se realiza de forma coordinada entre bomberos, equipos de seguridad y, cuando resulta necesario, con el apoyo de la Policía Militar.
No es la primera vez que se registran episodios de este tipo en el área protegida. En enero pasado, un visitante cruzó las barreras en la Garganta del Diablo del lado argentino para recuperar un sombrero que había caído.
