El régimen de Kim Jong-un realizó una nueva demostración de fuerza militar con el lanzamiento de alrededor de diez proyectiles hacia el mar de Japón. Corea del Sur activó sus mecanismos de seguridad y reforzó la vigilancia, mientras Japón siguió de cerca la trayectoria de los misiles. El episodio vuelve a encender las alarmas en una de las regiones más sensibles del mundo
Por la redacción de SIN CODIGO TUCUMÁN
La tensión militar en Asia volvió a aumentar este jueves, después de que Corea del Norte lanzara alrededor de diez misiles balísticos de corto alcance hacia las aguas ubicadas al este de la península coreana.
Según la información atribuida al Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur, los proyectiles fueron disparados desde las inmediaciones de Wonsan, una ciudad costera norcoreana, y recorrieron aproximadamente 250 kilómetros antes de caer al mar.
El lanzamiento se habría producido alrededor de las 12.30, hora local, equivalente a las 00.30 de Argentina.
La acción militar generó preocupación en Corea del Sur y Japón, dos países que mantienen una estrecha cooperación defensiva con Estados Unidos frente al desarrollo armamentístico de Pionyang.
Corea del Sur reforzó la vigilancia militar
Tras conocerse los lanzamientos, las autoridades surcoreanas activaron sus mecanismos de seguimiento y reforzaron la vigilancia sobre las actividades militares de Corea del Norte.
El Gobierno de Seúl convocó una reunión de seguridad nacional para evaluar el alcance del episodio y coordinar su respuesta con sus aliados.
Los sistemas de defensa surcoreanos y estadounidenses mantienen un seguimiento permanente de los movimientos militares norcoreanos, especialmente ante la posibilidad de nuevos ensayos de misiles.
Por el momento, no se informó sobre víctimas ni daños materiales como consecuencia de los lanzamientos.
Japón también siguió la trayectoria de los proyectiles
Las autoridades japonesas monitorearon los disparos y analizaron las trayectorias de los misiles.
De acuerdo con los primeros reportes, los proyectiles habrían caído fuera de la zona económica exclusiva de Japón, por lo que no se registraron impactos en territorio japonés.
Sin embargo, este tipo de operaciones genera preocupación en Tokio debido a la proximidad geográfica y a la capacidad de Corea del Norte para desarrollar armamento de mayor alcance.
Japón mantiene una política de vigilancia y coordinación militar con Estados Unidos y Corea del Sur ante las pruebas armamentísticas del régimen norcoreano.
Una nueva demostración de fuerza de Kim Jong-un
El lanzamiento se inscribe en una prolongada confrontación entre Corea del Norte y sus vecinos, marcada por ejercicios militares, amenazas y pruebas de armamento.
El Gobierno encabezado por Kim Jong-un considera que el fortalecimiento de su capacidad militar es fundamental para garantizar la seguridad del país frente a Estados Unidos y sus aliados.
Por su parte, Corea del Sur y Japón sostienen que los ensayos balísticos norcoreanos representan una amenaza para la estabilidad regional y cuestionan su compatibilidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El nuevo episodio vuelve a colocar en el centro de la atención internacional el programa de misiles de Corea del Norte.
Estados Unidos, un actor clave en el conflicto
La presencia militar estadounidense en Corea del Sur y Japón convierte cualquier escalada de tensión en un asunto de importancia internacional. Washington mantiene acuerdos de defensa con ambos países y participa regularmente en ejercicios militares conjuntos destinados a mejorar la capacidad de respuesta ante posibles amenazas.
Corea del Norte suele cuestionar estas maniobras, a las que considera provocaciones y preparativos para una eventual agresión. Las diferencias entre las partes han dificultado durante años los intentos de negociación sobre el programa nuclear y balístico norcoreano.
¿Existe riesgo de una guerra?
Aunque los lanzamientos aumentan la tensión regional, no constituyen por sí mismos una declaración de guerra ni confirman el inicio de una ofensiva militar. Los especialistas distinguen entre las demostraciones de capacidad armamentística y los movimientos que podrían anticipar una operación militar.
Hasta el momento, no se informó sobre ataques contra territorio surcoreano o japonés vinculados con este episodio. Sin embargo, la reiteración de ensayos y el deterioro de las relaciones diplomáticas incrementan la preocupación por posibles errores de cálculo o incidentes que puedan desencadenar una crisis mayor.
Una región que vuelve a estar bajo alerta
La península coreana continúa siendo uno de los principales focos de tensión geopolítica del planeta.
Corea del Norte y Corea del Sur permanecen técnicamente en guerra, debido a que el conflicto de 1950-1953 terminó con un armisticio y no con un tratado definitivo de paz.
En ese contexto, cada lanzamiento de misiles vuelve a poner a prueba los mecanismos de seguridad y la capacidad diplomática de las potencias involucradas.
La nueva demostración militar atribuida al régimen de Kim Jong-un vuelve a encender las alarmas en Asia, mientras Corea del Sur, Japón y Estados Unidos mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevos movimientos militares norcoreanos.
Fuentes: Reuters. Associated Press. Yonhap, agencia surcoreana