La Universidad Nacional de Tucumán atraviesa una nueva etapa de tensión por los reclamos salariales y presupuestarios. Este martes finaliza una huelga docente de siete días, mientras estudiantes de distintas facultades debaten posibles tomas. Los gremios advierten que podrían profundizar las medidas de fuerza y peligra el cierre del ciclo académico
La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) enfrenta uno de los conflictos más prolongados de los últimos años. Los docentes universitarios acumulan 53 jornadas de paro durante 2026, mientras crece la preocupación por la continuidad de las clases y la realización de los exámenes finales.
Este martes finaliza la huelga de siete días convocada por Conadu Histórica, a la que adhirió la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT (ADIUNT).
Sin embargo, lejos de encaminarse hacia una solución, el conflicto podría profundizarse: estudiantes de distintas facultades analizan ocupar edificios universitarios y los docentes no descartan avanzar hacia un paro por tiempo indeterminado.
Estudiantes analizan tomar facultades
En las facultades de Artes y Filosofía y Letras se desarrollan asambleas estudiantiles para definir nuevas medidas de protesta. Entre las alternativas aparece la posibilidad de tomar las instalaciones universitarias para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Los estudiantes advierten que los problemas presupuestarios no solamente afectan los salarios docentes, sino también las becas, los insumos para laboratorios y las condiciones necesarias para cursar las carreras.
Desde la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia también expresaron preocupación por la suspensión de clases, trabajos prácticos y mesas de exámenes.
Por el momento, las tomas son una posibilidad que se encuentra en discusión y no una medida generalizada ya concretada.
El reclamo salarial y las diferencias con el Gobierno
Uno de los principales motivos del conflicto es la recomposición de los salarios universitarios. En junio, el Gobierno Nacional y el Consejo Interuniversitario Nacional avanzaron en un acuerdo que contemplaba un aumento acumulado del 24,33%.
Sin embargo, Conadu Histórica rechazó ese porcentaje por considerarlo insuficiente frente a la pérdida del poder adquisitivo.
Según el planteo gremial, la Ley de Financiamiento Universitario contemplaba una recomposición salarial cercana al 55% por el período comprendido entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, además de negociaciones paritarias trimestrales.
Los reclamos también incluyen mayores recursos para el funcionamiento de las universidades y una actualización de las becas estudiantiles.
ADIUNT no descarta un paro por tiempo indeterminado
La secretaria general de ADIUNT, Anahí Rodríguez, advirtió que las medidas de fuerza podrían profundizarse si no aparecen respuestas concretas. El gremio también exige al Rectorado de la UNT, encabezado por Sergio Mohamed, la reapertura de las paritarias locales, suspendidas desde marzo.
Entre los reclamos figuran deudas salariales, demoras administrativas y cuestiones relacionadas con el cumplimiento del convenio colectivo de trabajo.
La continuidad del plan de lucha será analizada en asambleas docentes y en el congreso de Conadu Histórica previsto para este viernes.
Preocupación por los exámenes y el cierre del año
El conflicto se produce en un momento especialmente delicado para miles de estudiantes tucumanos.
La UNT tiene previsto finalizar el cursado del segundo cuatrimestre a mediados de noviembre, para luego comenzar las mesas de exámenes. Si las protestas se profundizan, podrían suspenderse clases, evaluaciones y actividades prácticas, con consecuencias para quienes necesitan rendir materias correlativas o están próximos a recibirse.
La acumulación de 53 jornadas de huelga durante el año refleja la magnitud del conflicto y sus consecuencias sobre el calendario académico.
Una universidad en medio de la incertidumbre
Mientras el Gobierno Nacional y los gremios mantienen sus diferencias sobre el financiamiento universitario, la comunidad educativa tucumana espera definiciones.
Los docentes reclaman una recuperación salarial y mayores recursos, mientras los estudiantes buscan garantizar la continuidad de sus carreras.
La principal preocupación es que el conflicto termine afectando el cierre del año académico y postergando los exámenes de miles de alumnos.
Por ahora, la UNT permanece en estado de alerta, con nuevas asambleas y decisiones que podrían marcar el rumbo de las próximas semanas.
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