Ayacucho es la región afectada. Hasta ahora no se reportaron datos oficiales de víctimas
El nuevo sismo tuvo epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, y alcanzó una profundidad de 108 kilómetros, de acuerdo con reportes del Instituto Geofísico del Perú (IGP). En las primeras horas no se informaron víctimas fatales ni daños estructurales graves, aunque sí hubo reportes de deslizamientos de tierra en zonas cercanas.
La sacudida ocurrió a las 13:00 y se sintió en varias regiones del sur peruano. A partir de datos oficiales del IGP y del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), el sismo fue percibido en Ayacucho, Arequipa, Cusco, Apurímac, Ica y también en Lima, donde el movimiento se notó con mayor claridad en edificios altos.
Las primeras imágenes que circularon en redes sociales mostraron polvo y desprendimientos en laderas próximas a poblaciones rurales, mientras las autoridades continuaban con la evaluación en sectores vulnerables.
El sismo de este jueves alcanzó una intensidad de nivel III-IV en Coracora, según el IGP. Esa escala no mide la energía liberada, sino cómo se percibe el movimiento en superficie y qué efectos puede generar en personas, viviendas e infraestructura. En este caso, los reportes iniciales describieron un evento fuerte, prolongado y perceptible en una amplia zona del país, aunque con daños acotados en las primeras horas.
Las autoridades descartaron la posibilidad de tsunami. Esa precisión resultó clave porque muchos terremotos en el borde del Pacífico generan alarma inmediata por el riesgo de olas de gran tamaño. En esta ocasión, la profundidad del evento y sus características iniciales orientaron la evaluación oficial hacia deslizamientos y afectaciones localizadas en viviendas rurales.
Hernando Tavera también indicó, que Coracora no presentaba pérdidas humanas ni daños estructurales severos al momento de los primeros balances. Aun así, los equipos de monitoreo mantuvieron la vigilancia en zonas inestables y de difícil acceso, donde los movimientos de tierra suelen aparecer después del temblor principal.