El entrenador argentino Marcelo Bielsa volverá a decir presente en una Copa del Mundo, esta vez al frente de Uruguay, en lo que será su tercera experiencia mundialista tras dirigir a la Argentina en 2002 y a Chile en 2010.
En la antesala del debut ante Arabia Saudita por el Grupo H, Bielsa se mostró reflexivo y evitó comparaciones entre sus distintas participaciones: “El fútbol del 2002 era uno, el del 2010 fue otro, y el de ahora también es distinto. Las diferencias son muy grandes”, afirmó en conferencia de prensa.
Lo que no cambió, sin embargo, es su mirada sobre la competencia: “Es un placer participar en un torneo que reúne a lo mejor del mundo”, sostuvo el rosarino, que dirigió su primer Mundial a los 46 años y ahora lo hará con 70.
Su paso por Chile sigue siendo uno de los capítulos más valorados de su carrera. No solo logró la clasificación tras 12 años de ausencia, sino que además ysentó las bases de un proceso que derivó en las conquistas de las Copas América 2015 y 2016. “Todo lo que tenga que ver con Chile es un buen recuerdo para mí”, remarcó.
En esta nueva etapa con Uruguay, Bielsa lidera una renovación del plantel, combinando experiencia y juventud. Para el debut en el Hard Rock Stadium de Miami, el equipo contaría con figuras como Federico Valverde, Darwin Núñez y Rodrigo Bentancur, mientras que algunos referentes continúan en recuperación por lesión.
El técnico también asumió responsabilidades por la lesión de Ronald Araújo durante un entrenamiento: “Si un jugador se desgarra entrenando, hay algo que está mal. Nos sentimos responsables”, reconoció.
Sobre el rival del debut, Bielsa destacó que Arabia Saudita cuenta con “individualidades de peso”, aunque también se permitió elogiar a otro de los equipos del grupo, España: “Es admirable su proceso, la calidad de sus jugadores y la belleza de su juego. Tiene futuro asegurado por muchos años”.
La llegada del plantel uruguayo a Estados Unidos estuvo marcada por una demora en el vuelo desde Cancún, atribuida a inconvenientes administrativos vinculados a la FIFA. Sin embargo, el entrenador le restó importancia: “No nos genera ninguna complicación”.
Del otro lado, el técnico de Arabia Saudita, Georgios Donis, reconoció las dificultades de preparación tras asumir hace menos de dos meses: “He tenido solo 12 sesiones de entrenamiento. Todo pasó muy rápido”, explicó. Aun así, adelantó una propuesta ambiciosa: “No estamos aquí para ser un equipo pasivo”.
Con su sello inconfundible y una nueva selección bajo su mando, Bielsa vuelve a la máxima cita del fútbol mundial, decidido a dejar otra marca en su extensa trayectoria.
