El Gobierno reglamentó uno de los puntos centrales de la Reforma Laboral y puso en marcha un esquema que modifica la forma en que las empresas financiarán las indemnizaciones por despido
El Gobierno Nacional reglamentó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una de las herramientas más importantes incorporadas en la reciente Reforma Laboral, que cambiará la manera en que las empresas afrontan el pago de indemnizaciones por despido. El nuevo sistema entrará en vigencia el 1 de noviembre de 2026 y estará destinado a empleadores del sector privado.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 408/2026 y establece la creación de fondos específicos que permitirán a las empresas realizar aportes periódicos para cubrir futuras obligaciones laborales. Los recursos serán administrados a través de fondos comunes de inversión o fideicomisos financieros supervisados por la Comisión Nacional de Valores (CNV).
¿Qué cambia?
Hasta ahora, las empresas debían afrontar las indemnizaciones con recursos propios al momento de producirse un despido. Con el nuevo esquema, podrán constituir previamente un fondo destinado a cubrir esas obligaciones, generando una suerte de capitalización anticipada para enfrentar eventuales desvinculaciones laborales.
Según la reglamentación, los aportes serán administrados por entidades autorizadas y los mecanismos de recaudación estarán a cargo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Además, las operaciones vinculadas al fondo estarán exentas del impuesto a los créditos y débitos bancarios, conocido popularmente como impuesto al cheque.
A quiénes alcanza
El Fondo de Asistencia Laboral estará destinado exclusivamente al sector privado. Quedan excluidos los trabajadores del Estado nacional y aquellos sectores que ya cuentan con sistemas similares, como ocurre en la industria de la construcción.
Debate abierto
La implementación del FAL se convirtió en uno de los aspectos más debatidos de la Reforma Laboral impulsada por el Presidente Javier Milei. Desde el Gobierno sostienen que el sistema otorgará previsibilidad a las empresas, reducirá contingencias financieras y favorecerá la creación de empleo formal.
Sin embargo, sindicatos, especialistas en derecho laboral y sectores de la oposición cuestionan que el nuevo mecanismo podría reducir la protección efectiva de los trabajadores y trasladar parte del riesgo laboral hacia esquemas financieros administrados por el mercado de capitales. (El País)
Una transformación histórica
La puesta en marcha del Fondo de Asistencia Laboral representa uno de los cambios más profundos en el sistema laboral argentino de las últimas décadas. Mientras el oficialismo lo presenta como una modernización necesaria para incentivar la contratación formal, sus detractores advierten sobre una posible pérdida de derechos adquiridos.
A partir del 1 de noviembre comenzará una nueva etapa en las relaciones laborales del país, con un modelo que promete seguir generando intensos debates entre empresarios, trabajadores y especialistas en materia laboral.
