La víctima recibió heridas en la frente, el rostro y un brazo. Los delincuentes habían salido de la cárcel hace apenas cinco días y fueron detenidos nuevamente tras el brutal ataque ocurrido en la zona de Villa Obrera
La inseguridad volvió a golpear con fuerza en Tafí Viejo, provincia de Tucumán, y generó una profunda conmoción entre vecinos de Villa Obrera. Un joven fue salvajemente atacado con un arma blanca por dos delincuentes que intentaron robarle el celular y que, según trascendió, cumplían medidas judiciales con tobillera electrónica.
La víctima, conocida como “Robertito”, sufrió heridas cortantes y puntazos en distintas partes del cuerpo. Su padre relató con angustia los dramáticos momentos que vivió la familia y aseguró que su hijo recibió lesiones “en la frente, en la cara y en el brazo izquierdo”.
“Por suerte no lo mataron”, expresó con dolor, todavía conmocionado por la violencia del episodio que, según sostuvo, pudo haber terminado en una tragedia.

El hecho reavivó el debate sobre la creciente inseguridad en Tafí Viejo y el funcionamiento del sistema judicial. El padre de la víctima cuestionó duramente que delincuentes con antecedentes y monitoreo electrónico continúen en libertad.
“Los mandan a la casa con tobillera y hacen lo que quieren. Los atrapan y la Justicia los libera”, manifestó con indignación.
Según la información conocida hasta el momento, los dos agresores habían recuperado la libertad hacía apenas cinco días y volvieron a delinquir. Tras el ataque fueron detenidos nuevamente.
El padre de la víctima también hizo referencia al difícil escenario que enfrentan las fuerzas policiales. A su entender, muchos efectivos trabajan “impotentes” ante el avance del delito por falta de recursos, limitaciones legales y un sistema que —según opinó— termina favoreciendo más a los delincuentes que a quienes deben combatir el crimen.
La brutal agresión generó preocupación entre los vecinos de Villa Obrera, una zona donde el miedo y la sensación de vulnerabilidad crecen día a día. Residentes aseguran que los robos y hechos violentos se volvieron cada vez más frecuentes y reclaman respuestas urgentes de las autoridades provinciales y judiciales.
Mientras Robertito se recupera de las heridas sufridas, la comunidad vuelve a hacerse la misma pregunta: ¿Cuántos hechos más deberán ocurrir para que se tomen medidas efectivas contra la inseguridad?
