Que no se les escape la tortuga: el silencioso avance de Federico Pelli que inquieta al poder tucumano

Mientras el oficialismo provincial y municipal se consume entre chicanas, mediciones y peleas de cartel, el dirigente libertario recorre barrios y habla cara a cara con los vecinos. Sin estridencias, Federico Pelli se convirtió en una figura incómoda para la política tradicional

Por SIN CODIGO

En la política tucumana hay dirigentes que viven pendientes de las redes sociales, de las operaciones mediáticas, de las declaraciones altisonantes y de las internas interminables. Hay otros que se obsesionan con las encuestas, con los armados electorales y con las declaraciones grandilocuentes de una campaña que todavía parece lejana. Pero mientras gran parte del oficialismo provincial y municipal ya se mide para 2027, hay un dirigente joven que avanza en silencio, sin demasiado ruido y haciendo algo que muchos políticos tradicionales dejaron de hacer hace tiempo: caminar los barrios y hablar cara a cara con los vecinos.

Ese dirigente es Federico Pelli.

Hasta hace poco tiempo, Pelli era un perfecto desconocido para la mayoría de los tucumanos. Un outsider de la política que debutó en las elecciones de 2025 como candidato a diputado nacional por La Libertad Avanza en Tucumán. Sin estructura territorial tradicional, sin historia partidaria y prácticamente sin instalación mediática, el libertario terminó dando uno de los grandes batacazos electorales de los últimos años en la provincia.

Con más de 363 mil votos y el respaldo de alrededor del 35% del electorado, Pelli logró que La Libertad Avanza obtuviera dos de las cuatro bancas en juego para diputados nacionales. Un resultado que dejó a los libertarios prácticamente empatados con el poderoso aparato oficialista tucumano.

No fue un dato menor. El peronismo provincial puso “toda la carne en el asador” para frenar el avance libertario. Se mezclaron sectores históricamente enfrentados, se borraron diferencias ideológicas y se construyó un frente improvisado donde convivieron oficialistas, opositores circunstanciales, dirigentes de izquierda, sectores conservadores y viejos enemigos políticos unidos por un mismo temor: el crecimiento de Milei en Tucumán.

Y aun así, Pelli incomodó.

Tan desconocido era el dirigente libertario que, en plena campaña electoral, durante una entrevista de SIN CODIGO, el gobernador Osvaldo Jaldo respondió con ironía cuando le preguntaron por el candidato libertario: “¿Quién es Pelli?”.

La frase buscó minimizarlo. Pero el tiempo terminó jugando al revés. Porque aquel “desconocido” hizo que LLA se convirtiese en la principal referencia opositora de Tucumán y en una figura con serias posibilidades de disputar el poder en 2027.

Sin embargo, lo más llamativo del fenómeno Pelli no pasa solamente por los votos obtenidos. Pasa por la estrategia.

Mientras incluso algunos dirigentes de su propio espacio libertario entran diariamente en discusiones con el peronismo a través de redes sociales y declaraciones mediáticas, Pelli eligió otro camino. El silencio. El territorio. La caminata. La visita barrial.

Lejos de los estudios de televisión y de las polémicas digitales, el diputado nacional recorre la capital tucumana y distintas localidades del interior sin bombos ni grandes actos. Casa por casa. Vecino por vecino. Escuchando problemas concretos y construyendo presencia política desde abajo.

Y cuando todavía algunos se preguntaban quién era realmente Pelli, un episodio violento terminó de instalarlo definitivamente en el escenario político provincial y nacional.

Ocurrió en la localidad de Lamadrid, durante las inundaciones que afectaron a numerosas familias este verano. Pelli se acercó al lugar para asistir y escuchar a los vecinos damnificados. Allí fue interceptado por el puntero peronista conocido como “Pichón” Segura, quien le impidió avanzar y terminó protagonizando una agresión que quedó registrada ante testigos y cámaras: un cabezazo al diputado nacional libertario.

Las imágenes recorrieron Tucumán y tuvieron repercusión nacional. Paradójicamente, aquel episodio terminó potenciando aún más la figura del dirigente libertario, que pasó de ser “el desconocido” a convertirse en una víctima visible de las tensiones políticas territoriales.

En el entorno de LLA ya se habla abiertamente de una posible candidatura de Pelli a intendente de San Miguel de Tucumán en 2027. Aseguran, además, que cuenta con el aval político de Karina Milei y con la confianza del propio Presidente Javier Milei.

Por ahora, Pelli no aparece todos los días en los medios, no protagoniza peleas permanentes en redes sociales ni busca instalarse con frases explosivas. Pero mientras otros hablan, él camina.

Y quizás allí radique el verdadero problema para el oficialismo tucumano.

Porque muchas veces la política tradicional se obsesiona tanto con las disputas de superficie que deja de mirar lo esencial: el contacto directo con la gente. Y en ese terreno, silenciosamente, Pelli parece estar construyendo algo más profundo que una candidatura.

Por eso, en medio de tantas peleas, operaciones y fuegos artificiales, en el peronismo gobernante harían bien en prestar atención: Que no se les escape la tortuga.

COMPARTIR NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *