Luego de tocar máximos, el valor del crudo reflejó una caída a partir del mensaje de Trump y la previsión de que el conflicto de Medio Oriente no se extenderá
Los precios del petróleo cayeron, este martes, tras haber alcanzado el día anterior su máximo en más de tres años, después de que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijera que la guerra en Oriente Medio podría terminar pronto, lo que alivió las preocupaciones sobre las prolongadas interrupciones en el suministro mundial de petróleo.
Los futuros del Brent descendieron 6,28 dólares, o un 6,3%, hasta 92,68 dólares el barril, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI), de EEUU, bajó 6,19 dólares, o un 6,5%, hasta 88,58 dólares el barril. Ambos contratos retrocedieron hasta un 11% antes de recortar algunas pérdidas.
El precio del petróleo había alcanzado el lunes casi USD 120 por barril, el valor más alto registrado desde mediados de 2022, impulsado por los recortes de producción implementados por Arabia Saudita y otros países exportadores en el contexto del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Posteriormente, las cotizaciones empezaron a ceder a lo largo de la jornada después de que el Presidente ruso, Vladimir Putin, dialogara con Trump y presentara propuestas para una pronta solución al conflicto, según dijo a Reuters un asesor del Kremlin.
Trump afirmó, en una entrevista con CBS News, que “la guerra está prácticamente terminada”. Asimismo, consideró que las capacidades militares iraníes han sido gravemente dañadas tras los ataques lanzados desde finales de febrero.
En este sentido, aseguró que la guerra en Irán sería una “excursión de corto plazo”, aunque insistió en que no terminaría hasta que “el enemigo sea derrotado total y decisivamente”.
El Estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20% del petróleo mundial permanece prácticamente bloqueado, con apenas unos pocos barcos que lograron cruzar durante el fin de semana. Los países del Golfo enfrentan limitaciones en su capacidad de almacenamiento de crudo y redujeron la producción. Se calcula una pérdida cercana a los 5 millones de barriles diarios.
