Sanatorio Luz Médica de Tucumán: un historial que enciende todas las alarmas

Un largo historial de irregularidades donde está en juego la vida de los tucumanos

Por SIN CODIGO

El nombre del Sanatorio Luz Médica vuelve a ocupar los titulares en Tucumán. Esta vez, no por avances médicos ni por inversiones en salud, sino por un allanamiento judicial que terminó con el secuestro de equipos médicos.

El procedimiento fue solicitado por la Unidad Fiscal Especializada en Estafas, Usurpaciones y Cibercriminalidad N°2, luego de que una entidad bancaria advirtiera la posible comisión de un delito: equipos médicos que habían sido previamente verificados y fotografiados dentro del edificio donde funciona el sanatorio no fueron hallados cuando se intentó cumplir con lo dispuesto oportunamente.

La pregunta es inevitable: ¿Cómo desaparecen equipos médicos en una institución sanitaria?Pero el episodio judicial es apenas la última pieza de un historial preocupante.

Clausuras recientes y riesgo sanitario

La semana pasada, desde Fiscalización Sanitaria del Sistema Provincial de Salud (SIPROSA) se procedió a clausurar dos áreas críticas del sanatorio.

Primero, la unidad de neonatología, luego del nacimiento de un bebé prematuro sin la presencia de un neonatólogo, una situación que puso en riesgo la vida del recién nacido. A ello se sumó la detección de un supuesto enfermero que no contaba con título habilitante.

Además, se dispuso la clausura del servicio de guardia por no contar con profesional médico alguno al momento de la inspección.

En un sistema sanitario donde cada minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, estas irregularidades no son meros detalles administrativos: son hechos de extrema gravedad.

El antecedente más trágico: la Legionella

Si retrocedemos a agosto de 2022, el panorama es aún más sombrío. En el sanatorio se detectó un brote de Legionella que derivó en la muerte de seis personas. El establecimiento debió ser evacuado e inhabilitado durante 40 días.

Tras ese episodio, y luego de intervenciones oficiales, el Ministerio de Salud provincial autorizó su reapertura. Sin embargo, el antecedente dejó una herida profunda en la sociedad tucumana.

Ruptura con PAMI

A fines de enero de 2025, el PAMI rescindió el contrato con Luz Médica por supuestos incumplimientos contractuales. Se trató de otra señal de alerta sobre el funcionamiento del centro asistencial y su relación con organismos públicos.

Origen y sombras

El sanatorio fue fundado por el sindicalista Julio Luna, fallecido en diciembre de 2020 tras permanecer internado por COVID-19. Desde entonces, la institución ha atravesado múltiples controversias que hoy vuelven a ponerla en el centro de la escena.

¿Qué más tiene que pasar?

Allanamientos, clausuras, muertes, rescisión de contratos, irregularidades en áreas críticas.

¿Cuál es el límite?

La salud no es un negocio más. No puede estar sometida a improvisaciones, irregularidades administrativas ni sospechas judiciales. Cada falla impacta directamente en la vida de los tucumanos.

La pregunta que sobrevuela es incómoda pero necesaria:
¿Por qué un establecimiento con este prontuario sigue funcionando?
¿Existe respaldo político que explique su supervivencia institucional?
¿O simplemente estamos ante una cadena de desidia que nadie quiere cortar?

Las autoridades provinciales tienen la responsabilidad de responder. No con comunicados formales, sino con decisiones claras.

Porque cuando se trata de salud pública, la tolerancia no puede ser infinita.

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