Pese a los intentos de rescate, la deportista australiana fue arrastrada por la nieve varios metros y sufrió un paro cardíaco
En las últimas horas se confirmó el fallecimiento de Brooke Day, una snowboarder australiana de 22 años, y provocó una profunda conmoción en la comunidad de los deportes de invierno.
La tragedia se desató en Tsugaike Mountain Resort, situado en la localidad de Otari, en Japón, cuando la joven quedó atrapada en una telesilla mientras disfrutaba de una jornada de nieve.
Según el comunicado de la estación, la joven, originaria de la Costa del Sunshine en Queensland, se encontraba de vacaciones con amigos, disfrutando de una jornada de snowboard. El viernes por la mañana, Brooke abordó el telesilla y, al llegar a la zona de desembarque, la hebilla de la correa de su mochila quedó atrapada en el sistema. La correa pectoral, que seguía abrochada, impidió que pudiera desprenderse del equipamiento.
El personal observó la situación e inmediatamente activó el botón de emergencia para detener el telesilla. Sin embargo, la maniobra de rescate se vio dificultada porque la mochila seguía firmemente sujeta al cuerpo de la joven, lo que retrasó cualquier intento de liberarla. Durante esos minutos cruciales, Brooke Day fue arrastrada por la nieve varios metros, sin posibilidad de zafarse por sus propios medios.
Cuando los equipos de emergencia finalmente lograron liberarla, la joven ya había sufrido un paro cardíaco. Brooke fue trasladada en ambulancia a un hospital cercano, donde los médicos intentaron reanimarla, pero finalmente se confirmó su fallecimiento tiempo después.
El Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio de Australia confirmó la muerte y comunicó que la familia está recibiendo asistencia consular. “Enviamos nuestras más profundas condolencias a la familia en este momento difícil”, expresó un portavoz, según el medio ABC.
La repercusión del suceso fue inmediata. El Tsugaike Mountain Resort y la empresa operadora del telesilla emitieron un comunicado conjunto en el que ofrecieron disculpas a la familia y anunciaron la apertura de una investigación interna para esclarecer las circunstancias exactas y revisar los protocolos de seguridad. “Continuaremos cooperando plenamente con la policía y las autoridades pertinentes en sus investigaciones, mientras trabajamos simultáneamente para establecer un marco operativo más seguro”, declaró Tsuneo Kubo, director ejecutivo de la estación.
El accidente obligó a cerrar temporalmente el telesilla implicado, un remonte fijo de dos plazas con capacidad para transportar hasta 1.000 personas por hora. La medida permanecerá vigente hasta que concluyan tanto la investigación policial como la revisión técnica para prevenir futuros accidentes.
El caso reavivó el debate sobre la seguridad en los sistemas de transporte de montaña, especialmente respecto al uso de mochilas y correas. Expertos en deportes de invierno advirtieron que, aunque es común llevar equipamiento personal, el riesgo de que una correa o accesorio quede enganchado puede tener consecuencias fatales si no se toman las precauciones adecuadas.
