La Policía intervino y detuvo al hombre, quien fue retirado del lugar bajo custodia
Un camión irrumpió, este domingo, en una multitud reunida en Westwood, Los Ángeles, durante una manifestación en repudio al régimen iraní y en solidaridad con las recientes protestas Teherán.
Según imágenes y testimonios recogidos en el lugar, el vehículo avanzó hacia la multitud, provocando momentos de caos y confusión. Algunos manifestantes reaccionaron golpeando y rompiendo ventanas del camión, mientras otros intentaban sacar al conductor del vehículo.
La policía de Los Ángeles (LAPD) intervino rápidamente y detuvo al hombre, quien fue retirado del lugar bajo custodia mientras algunos asistentes intentaban agredirlo.
El camión llevaba pintadas en su lateral varias consignas, como “NO SHAH. NO REGIME. NO MULLAH”, en referencia tanto al rechazo al antiguo régimen monárquico iraní como al actual. Durante el incidente, varios manifestantes arrancaron estos carteles del vehículo, lo que aumentó la tensión entre el conductor y la multitud.
La policía informó que dos personas fueron evaluadas en el lugar tras el incidente, pero ninguna requirió atención médica ni fue trasladada a un hospital.
“No se solicitaron ambulancias y la situación fue controlada en el sitio”, aseguró la LAPD. El Departamento de Policía de Los Ángeles también solicitó apoyo de la Patrulla de Carreteras de California para controlar el tráfico, lo que llevó al cierre temporal de una de las rampas de acceso a la autopista 405 en Wilshire Boulevard.
Finalmente, la policía emitió una orden de dispersión y la multitud se redujo significativamente hacia el final de la tarde.
El ataque se produjo en el contexto de una ola de protestas internacionales en apoyo a los manifestantes iraníes, que enfrentan una fuerte represión en su país. Desde finales de diciembre, miles de iraníes se han movilizado en respuesta a la crisis económica, el aumento del costo de vida y la depreciación acelerada de la moneda nacional.
La represión estatal ha dejado cientos de muertos, según organizaciones de derechos humanos como la Human Rights Activists News Agency, con sede en Estados Unidos.
En Irán, los disturbios han sido alimentados por el descontento popular ante la inflación superior al 40%, el aumento de los precios de alimentos y combustibles, y la creciente presión tras la reimposición de sanciones internacionales.
El colapso del rial y la escasez de productos básicos han intensificado el malestar, que se ha traducido en más de 570 protestas en las 31 provincias del país.
En Los Ángeles, la comunidad iraní y activistas han reiterado su llamado a la comunidad internacional para que preste atención a la crisis en Irán y apoye la demanda de libertad y justicia.
