Con ese pensamiento se deberían prohibir todos los eventos públicos y privados de Tucumán. Señor gobernador, la droga está en todos lados. Hasta en plazas y parques se vende droga. ¿No sería mejor tener un programa, SERIO, de prevención de las adicciones?. Prohibir un evento -que se hace en todo el mundo- no acabará con el flagelo de la droga