Gendarmería interceptó un ómnibus en el paso fronterizo de Huacra, al Sur de la provincia, que viajaba hacia Mendoza. Tres mujeres llevaban la droga adherida al cuerpo y otras seis personas habían ingerido más de 500 cápsulas
Un control de rutina de la Gendarmería Nacional terminó con un importante decomiso de estupefacientes y nueve personas detenidas. El operativo, denominado «tour de compras», permitió desbaratar una maniobra de traslado de más de 10 kilos de cocaína que tenía como destino la provincia de Mendoza.

Efectivos del Escuadrón 71 “Aguilares” detuvieron la marcha de un ómnibus de larga distancia. Durante la inspección, los uniformados notaron actitudes sospechosas en una pasajera, lo que dio inicio a una requisa profunda que terminó revelando un complejo entramado de tráfico.
En una primera instancia, los gendarmes detectaron que una de las mujeres trasladaba envoltorios de cocaína ocultos y adosados directamente a su cuerpo. Tras ampliar la inspección sobre el resto de los pasajeros, se identificó a otras dos mujeres con el mismo modus operandi. Entre las tres, transportaban más de 3 kilos de cocaína.
Ante la posibilidad de estar frente a «capsuleros» o «mulas», se procedió a dar intervención médica para realizar placas radiográficas a otros sospechosos.
El resultado de las radiografías confirmó el riesgo extremo al que se sometieron los involucrados: seis personas (cuatro mujeres y dos hombres) presentaban cuerpos extraños en sus organismos. Bajo estricta vigilancia médica, y tras los protocolos de expulsión, se contabilizaron 502 cápsulas de cocaína.

El pesaje total de la droga ingerida superó los 6 kilogramos, lo que, sumado a lo hallado en las prendas de las primeras tres detenidas, dio un total de más de 10 kilos de estupefaciente de máxima pureza incautado en un solo colectivo.
Los nueve involucrados quedaron a disposición de la Justicia Federal, enfrentando cargos por infracción a la Ley 23.737. El operativo resalta la importancia de los controles en los límites provinciales, especialmente en rutas clave como la 38, utilizadas frecuentemente por organizaciones criminales para el traslado de sustancias hacia el Centro y Sur del país.
