Un fuerte operativo de seguridad se implementó este viernes en escuelas de Tucumán, donde más de 2.500 efectivos fueron desplegados ante una ola de amenazas de tiroteo que generó preocupación en la comunidad educativa.
El jefe de Policía, Joaquín Girvau, confirmó que el operativo alcanza a todas las unidades regionales de la provincia, con participación de Infantería, el Grupo CERO y la Motorizada. “Queremos llevar tranquilidad y que se terminen las amenazas. Es un delito y hay que ser contundentes”, sostuvo.
Girvau también expresó su malestar por el uso de recursos en estos operativos: “Esto es innecesario porque podríamos estar previniendo otros delitos, pero los estudiantes están cometiendo un delito y hay que actuar con todo el peso de la ley”.
La medida se da en medio de una seguidilla de al menos 15 denuncias por amenazas en instituciones educativas, muchas de ellas vinculadas a supuestos desafíos virales en redes sociales.
Por su parte, el gobernador Osvaldo Jaldo respaldó el accionar policial y reforzó la postura del Gobierno: “Decir que puede haber tiros es una amenaza y es un delito”. Además, firmó un decreto que endurece las sanciones, incluyendo la posible detención de alumnos, el traslado al Instituto Padre Brochero en Benjamín Paz y la responsabilidad legal de los padres.
El Gobierno busca frenar la escalada de amenazas y llevar tranquilidad a las escuelas, en un contexto que mantiene en alerta a toda la provincia.
