EL Presidente norteamericano dijo que están ocurriendo negociaciones “buenas y productivas”
El Presidente de EEUU, Donald Trump, anunció este lunes una pausa de cinco días en los ataques militares contra la infraestructura energética de Irán, tras describir conversaciones “muy buenas y productivas” con Teherán orientadas a una “resolución completa y total” del conflicto.
El giro diplomático llegó días después de que el propio mandatario había dado un ultimátum de 48 horas a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz, y en medio de amenazas cruzadas: la Guardia Revolucionaria iraní había prometido atacar plantas eléctricas que abastecen bases estadounidenses, mientras el Consejo de Defensa de Irán advertía que minaría todo el Golfo Pérsico ante cualquier ataque a sus costas.
El anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados: los precios del petróleo se desplomaron más del 14%, con el crudo Brent cayendo a 96 dólares por barril y el West Texas Intermediate a 84,37 dólares. Las principales bolsas europeas, que habían acumulado pérdidas de más del 2% durante la mañana, viraron al verde hacia las 11:30 GMT.
La reacción refleja el alivio de los inversores ante la primera señal concreta de distensión desde que Estados Unidos e Israel comenzaron a bombardear Irán el 28 de febrero, en un conflicto que ya dejó más de 2.000 muertos y que la Agencia Internacional de Energía había calificado como la peor crisis energética mundial en décadas.
Trump dijo que negocia con un líder iraní “respetado” y de “más alto nivel”: “Quieren hacer un trato”
Donald Trump afirmó, este lunes, que Irán quiere “hacer un trato” y reveló que su enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff, y su yerno Jared Kushner condujeron conversaciones con representantes iraníes el domingo por la noche. Trump indicó que los diálogos continuarían durante el lunes y que Washington ha encontrado “puntos de acuerdo importantes” con Teherán. En declaraciones telefónicas a la AFP, el mandatario se mostró optimista: “Todo anda muy bien”, dijo escuetamente cuando se le preguntó sobre el estado de las negociaciones.
Trump precisó que las conversaciones se están desarrollando con una persona que describió como un líder iraní “respetado” y de “más alto nivel”, aunque se abstuvo de revelar su identidad. Aclaró que Estados Unidos no ha hablado directamente con el líder supremo, el Ayatolá Mojtaba Khamenei. La aclaración es significativa dado que Irán había negado categóricamente, a través de su agencia de noticias Mehr, que existiera cualquier tipo de negociación con Washington, calificando el anuncio de Trump como una maniobra para reducir los precios de la energía.
Uno de los puntos centrales que emergieron de las declaraciones de Trump es la exigencia estadounidense de que Irán renuncie a sus reservas de uranio enriquecido, elemento crítico de su disputado programa nuclear, como condición para alcanzar un acuerdo. La demanda añade una dimensión de largo alcance a las negociaciones, que hasta ahora se centraban en la reapertura del estrecho de Ormuz y el cese de las hostilidades. Los mercados recibieron con optimismo el tono de las declaraciones: Wall Street abría con ganancias superiores al 1,4% y el petróleo se desplomaba cerca de un 10%.
