El profesional aseguró que la Municipalidad de La Calera, Córdoba, lo desvinculó luego de que se filtraran fotos de su perfil en OnlyFans. “Me dijeron que no era compatible con mi función”
Nico Zetta tiene 29 años. Nació y se crió en Jesús María, pero desde que comenzó sus estudios se instaló en Córdoba Capital. En mayo de 2025 cumplió el sueño de muchos: se recibió de médico en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Sin embargo, su vida profesional dio un vuelco inesperado esta semana cuando fue desplazado de su puesto en un centro sanitario de La Calera. Según su relato, el motivo no fue un error en una cirugía ni una mala praxis, sino por vender contenido erótico en OnlyFans.
El conflicto estalló el pasado viernes 6 de febrero. “Me pidieron que asista a asesoría letrada. No me daban un motivo claro, solo decían que había que ver una parte del contrato”, relató Nico en una entrevista con TN.
Cuando finalmente pudo asistir el lunes, se encontró con una realidad que no esperaba: “Me dijeron que se habían filtrado unas fotos de mi otro trabajo y que eso no era compatible con mi función de médico en La Calera“.
El médico no es un recién llegado al mundo del contenido para adultos. Comenzó su cuenta de OnlyFans hace siete años, mientras cursaba la carrera de medicina. Lo que empezó como una curiosidad, terminó siendo una fuente de ingresos que le permitió viajar por el mundo y conocer gente.
“Me va bien, es un trabajo en serio al que hay que dedicarle tiempo. Hoy gano un poquito más como médico, pero porque hago muchas guardias y tengo todos mis días ocupados“, explicó.
A pesar de que el municipio argumentó que la desvinculación se trataba de una “no renovación” de contrato, él sostuvo que hay pruebas de lo contrario: “Yo firmé el contrato el 27 de enero. Ellos simplemente no mandaron los contratos a firma del intendente para tener pie y decir que no me renovaban”.
Choque entre la vocación y el prejuicio
Para Nico Zetta, la decisión de las autoridades locales responde a una visión conservadora que todavía impera en el sistema de salud. “Se sigue creyendo que el médico tiene que ser una persona todopoderosa que dé ‘buena imagen’. Parece que no podemos hacer nada más que medicina. Si no, ¿para qué sos médico? Esa es la ideología”, reflexionó el médico.
El profesional de la salud fue tajante al asegurar que su actividad extra-hospitalaria nunca interfirió con su labor clínica: “Mis fotos son actuadas y generalmente trabajo en mis redes cuando estoy de viaje. En La Calera nadie me reconoció; mi público es otro”. Además, destacó que sus compañeros y el personal del dispensario conocían su actividad y “admiraban su trabajo como médico”.
El caso de Zetta también pone sobre la mesa la crisis salarial que atraviesan los profesionales de la salud en Argentina. “Es posible vivir del sistema público, pero rompiéndote en guardias. Una residencia paga entre 800.000 y 1.300.000 pesos; con eso no se puede vivir”, advierte.
Para él, OnlyFans no es solo una necesidad económica, sino una pasión que convive con su vocación de salvar vidas: “Es hermoso poder hacer las dos cosas. Siendo médico salvé vidas y ayudé gente; haciendo videos conocí el mundo”.
“Me estoy asesorando legalmente. Me gustaría que se haga justicia, porque esto es claramente discriminación”, afirmó.
Aunque admitió que tiene miedo de que la exposición mediática le cierre puertas en otros centros de salud, confía en que la sociedad necesita una “deconstrucción” urgente sobre la ética profesional. “La ética médica no tiene nada que ver con lo que uno haga en su vida privada”, completó.
