Parece que el problema es familiar. En la primera noche en Santiago del Estero, Mariano Paéz fue a un bar donde hizo el mismo gesto racista por el que su hija fue condenada en Brasil
No pasaron 24 horas desde la llegada de Agostina Páez a su provincia cuando su padre, el empresario local Mariano Páez, fue filmado esta madrugada realizando gestos similares a los de un mono y afirmando que siente asco por el Estado.
La secuencia, difundida por el sitio local Info del Estero, corresponde a una salida nocturna de Mariano Páez a un conocido bar bailable del centro santiagueño junto a su pareja, quien meses atrás lo había denunciado por violencia de género.
En el video se lo observa gritando e imitando el gesto de un mono, el mismo por el que su hija Agostina fue imputada y detenida a mediados de enero en Brasil, acusada de injuria racial.
Además, se filtró otra grabación en la que afirma que los USD 18.000 fueron puestos por él, que no recibió un solo peso del Estado nacional ni provincial y que siente “asco por el Estado”. “Asco. Yo al Estado le tengo asco, yo no vivo de la política. Soy empresario, millonario y usurero. Y narco… narco, privado”, se lo escucha decir, rodeado de otras personas.
Mientras el padre afirmó que las filmaciones fueron realizadas con inteligencia artificial, Agostina Páez se mostró acongojada por el video. La joven abogada publicó esta tarde un descargo en sus redes sociales desvinculándose de su padre y de sus actos.
“Lo que se ve es lamentable y lo repudio completamente. Yo me hago cargo de lo mío: reconocí mis errores, pedí disculpas y afronté las consecuencias. Pero solo puedo responder por mis propias acciones”, explicó. Y sumó: “No tengo absolutamente nada que ver con lo que está circulando. Yo estuve en mi casa, acompañada por amigos que estuvieron a mi lado durante todo este tiempo”, escribió. Luego, añadió: “Él estuvo presente y me acompañó en el momento difícil que pasé, pero no puedo ni me corresponde responsabilizarme por sus actos”.
“Hoy estoy enfocada en reconstruirme, después de los meses difíciles que me tocó atravesar. Hay situaciones que no tienen que ver conmigo y es muy triste”. Por último, terminó el mensaje agradeciendo a quienes la acompañan y la entienden y se exclamó: “No se termina más esta pesadilla, qué horror”, comentó Agostina.
La santiagueña venía teniendo una relación tensa con su padre y su actual pareja, la también abogada Stefany Budán, a tal punto que, a fines del año pasado, la joven denunció a Budán por acoso digital hacia ella y su hermana.
Agostina Páez, abogada e influencer santiagueña, regresó anoche a la provincia y el miércoles al país, proveniente de Brasil, donde permaneció más de dos meses retenida y monitoreada con una tobillera electrónica. La joven fue acusada de injuria racial luego de que se viralizara un video en el que realizaba gestos similares a los de un mono hacia un grupo de trabajadores de un bar de Río de Janeiro.
La justicia brasileña dispuso que, tras el pago de una caución de USD 18.000, pudiera regresar a la Argentina y continuar desde aquí lo que resta del proceso judicial.
