Jordan James Parke, “Lip King”, fue hallado sin vida en Londres. Las autoridades analizan si un tratamiento cosmético previo pudo influir en su deceso. Arrestaron a dos sospechosos de homicidio involuntario
Parke, de 34 años, influencer británico conocido por gastar miles de dólares en cirugías estéticas para parecerse a Kim Kardashian, fue hallado muerto el miércoles 18 de febrero en Lincoln Plaza, Canary Wharf, Londres según confirmó la Policía Metropolitana local.
Las autoridades investigan si su fallecimiento, calificado como “inexplicado”, está vinculado a un procedimiento cosmético realizado poco antes de su deceso.
El 18 de febrero, los servicios de emergencia acudieron a Lincoln Plaza tras recibir una llamada sobre un hombre inconsciente. Jordan James Parke fue declarado muerto en el lugar por los paramédicos. Según un comunicado de la Policía Metropolitana de Londres, la muerte está siendo tratada como “inexplicada” mientras se esperan los resultados de la autopsia para determinar la causa exacta del fallecimiento.

La policía investiga si Parke, célebre por su obsesión con la cirugía estética y por su aparición en el programa estadounidense Botched, “puede haber estado sometiéndose a un procedimiento cosmético” poco antes de morir, una línea de investigación que cobra fuerza debido a su historial en la industria de la belleza y a las circunstancias en que fue hallado sin vida.
Dos días después de la muerte, un hombre de 43 años y una mujer de 52 fueron arrestados bajo sospecha de homicidio involuntario, según confirmaron las autoridades londinenses. Ambos fueron puestos en libertad bajo fianza mientras la investigación sigue su curso y se aguardan los resultados del examen post mortem.
Un historial marcado por la polémica y el riesgo
La biografía de Jordan James Parke está atravesada por su transformación física y su fascinación por la cultura de las celebridades. Parke, originario de Dudley, West Midlands, se sometió a su primera intervención estética a los 19 años, inspirado en la familia Kardashian. Gastó miles de dólares en cerca de 50 procedimientos, entre ellos cirugías de párpados, lifting de labios, implantes de mentón y múltiples liposucciones.
“La cirugía plástica es como el sexo. No puedes hacerlo solo una vez. Si el cirujano es bueno, sigues repitiendo con el mismo”, llegó a afirmar Parke en declaraciones a The Mirror en 2016.
