“El peronismo tiene que perdonarse”, dijo alguien que vive de la política desde hace décadas y penduló por varias ideologías. Fue candidato a vicepresidente de Mauricio Macri
Después de múltiples fracturas y las derrotas históricas en las últimas elecciones que fortalecieron al Gobierno de Javier Milei, el kirchnerismo quiere atraer a los dirigentes peronistas que rompieron en el pasado reciente.
El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto (PJ o no se sabe bien), un duro adversario de Cristina Kirchner desde que se reconvirtió como aliado de Mauricio Macri en 2015-2019, se reunió esta semana con la dirigente condenada, en la “cárcel” de San José 1111, donde está encerrada.
Así lo confirmó este jueves la diputada Marita Velázquez, por “Principios y Valores”, en un acto donde estaba presente Pichetto junto al ex secretario de Comercio Interior, el condenado Guillermo Moreno. “Pichetto se reunió con Cristina. Necesitamos la unidad nacional de todos nuestros dirigentes. En la base, los militantes peronistas quieren estos gestos”, reveló la legisladora morenista, ante la mirada del ex candidato vicepresidencial de Juntos por el Cambio.
Esta vez, no hubo foto en el departamento -cárcel- de Constitución. La escenificación de la reconciliación se montó ayer en un encuentro militante de bajo perfil, titulado “Doctrina, Industria y Trabajo”, en el Abasto Hotel. Pichetto estuvo con otros dirigentes que también atravesaron sus discordias con CFK. Entre ellos, Moreno, que resolvió sumarse a Fuerza Patria en las elecciones legislativas el año pasado. Dio ese paso, luego que Cristina fuera sentenciada a prisión domiciliaria por la causa Vialidad.
El que tomó la voz cantante del mensaje de reconciliación fue Esteban “Gringo” Castro, ex secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP). El dirigente social, que tuvo como líder político y religioso al Papa Francisco, es uno de los exponentes de lo que denostó Pichetto en los últimos años, y contra lo que él denominaba como “ideas viejas del pobrismo” de la Iglesia. En otro contexto político adverso, el diputado nacional puso en segundo plano esas viejas rencillas y convocar a la unidad del peronismo.
“Hay que dar algunos pasos vinculados a nuestra doctrina peronista. Propongo tener misericordia con los compañeros que estuvimos distanciados, que nos peleamos, que tenemos diferencias. Un curita, de 93 años, me dijo que la misericordia es una acción política que atenta directamente contra aquel que quiere acumular todo”, esbozó “Gringo” Castro, dirigente del Frente Patriótico por la Justicia Social. Y ejemplificó: “Imagínense que a los movimientos populares nos pegaron de todos lados, porque quisimos armar un sindicato con trabajadores que no tenían derechos”. “Estamos en ese camino como nos decía Jesús, que no es fácil, hasta amar a tu enemigo”, completó.
Antes de subir al escenario, Pichetto se fotografió junto a una imagen de la Virgen de Luján, la patrona católica de la Argentina y coronada en el año ’53 en Plaza de Mayo por Perón, que tenía a su lado la imagen de San Brochero. “A este santo cordobés lo conozco bien, estuve en su pueblo y conozco su enorme obra”, largó el jefe del bloque en diputados Encuentro Federal.
Pichetto secundó al ex titular de la UTEP. “Quiero empezar con una reflexión que hizo el Gringo Castro. Habló de misericordia, una visión muy vinculada fuertemente a la religión. Yo prefiero agregarle la palabra perdonarnos. El peronismo tiene que perdonarse, mirar el pasado y reflexionar. Cualquier gobierno peronista es mucho mejor que este gobierno que nos está gobernando a los argentinos, y nos está mandando a la miseria”, dijo el diputado, en un comentario que generó aplausos.
Además, instó a “dejar de hablar del pasado” y “de los errores que hemos cometido”, para empezar “a mirar el presente y el futuro, y la necesidad de construir una propuesta desde el peronismo junto al centro nacional para ganar las elecciones”, al ilustrar el ejemplo del presidente Lula da Silva en Brasil, con la última elección que le permitió ganar a Jair Bolsonaro. “Por eso el planteo es con todos, sin exclusiones. Cuando empezamos a discriminar o a mirar desde la visión del desencuentro, nos equivocamos”, planteó.
