Un inesperado cruce entre dos figuras globales marcó la tradición deportiva en Washington tras el título del Inter Miami
Lionel Messi visitó por primera vez la Casa Blanca en el marco de una invitación formal que recibió el Inter Miami luego de consagrarse Campeón de la Major League Soccer (MLS) en 2025. En el evento, el astro argentino saludó al Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
“Hoy estamos encantados de recibir a los Campeones de la Copa MLS 2025, Inter Miami… y es un gran privilegio para mí decir lo que ningún Presidente estadounidense ha tenido la oportunidad de decir antes: ¡bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi!”, fue la bienvenida que le brindó el máximo mandatario estadounidense, quien recibió una pelota firmada por el capitán argentino y una camiseta rosa del Inter Miami con el dorsal 47. Ese número se refiere a que Trump es el 47º Presidente de los Estados Unidos de América.

La invitación al equipo propiedad de David Beckham —que no participó del encuentro por encontrarse en Europa en el desfile de moda de su esposa, según informó CNN— responde a una tradición institucional de la presidencia estadounidense. Cada año, la Casa Blanca recibe a distintos equipos campeones en diversas disciplinas profesionales y universitarias, y este evento se encuadra en esa costumbre de la Administración Trump durante su segundo mandato.

“Leo, vos viniste y ganaste. Eso, con toda la presión, no lo hacen muchos”, valoró Trump, quien además bromeó con que su hijo es fanático de Messi y de Cristiano Ronaldo. “Es un gran admirador tuyo. Aunque también es admirador de Ronaldo. Cristiano, es genial, tú también eres genial. A la gente le encanta lo que haces y lo haces muy bien. Es un honor para nosotros y para toda la Casa Blanca tenerte aquí”, enfatizó.

Trump también elogió el trabajo de Javier Mascherano, a quien calificó de “fenomenal entrenador” y mencionó los buenos aportes en la temporada de Luis Suárez y Rodrigo De Paul. Otro momento destacado del evento fue cuando Trump pidió una opinión de los presentes en la sala al consultarles sobre quién es el mejor de la historia: “No lo sé. Puede que seas mejor que Pelé. Pelé era bastante bueno. ¿Quién es mejor? ¿Él o Pelé?”. Todos respondieron “¡Messi!”.
