Candela Urquiza murió de un disparo en la cabeza en Villa Dorrego. Su abuela Blanca, de 50, está grave. El fiscal Fornaro ordenó 15 allanamientos y busca al “blanco” del ataque, un presunto dealer apodado “Neko”.
Una adolescente de 14 años fue asesinada ayer a plena luz del día en Virrey del Pino, La Matanza, al quedar en medio de un tiroteo entre un sicario y su objetivo. Su abuela, de 50, recibió un balazo en la espalda y permanece internada en grave estado. El crimen ocurrió cerca de las 18 en Dupuy y Atalaya, Villa Dorrego. Candela Urquiza caminaba junto a su abuela Blanca cuando una camioneta blanca se detuvo y abrió fuego contra un hombre que circulaba por la cuadra.
Las balas alcanzaron a ambas mujeres. Una cámara de seguridad registró el momento.
“Fue un error del sicario”: el fiscal investiga un ajuste narco
Candela ingresó sin vida al Hospital Simplemente Evita. Blanca fue operada de urgencia por una herida en la espalda. Un familiar contó en la Comisaría 4ª que la camioneta buscaba a un hombre del barrio. Al fallar el golpe, el tirador disparó contra la nieta y la abuela.
El fiscal de Homicidios de La Matanza, Claudio Fornaro, se trasladó al lugar y ordenó más de 15 allanamientos. La Policía Bonaerense secuestró la Volkswagen Suran utilizada en el ataque. Según la investigación, el blanco era un joven apodado “Neko”, señalado como vendedor de droga en la zona. Al ser baleado desde la camioneta, “Neko” respondió los disparos y huyó. Por esa razón, el fiscal lo considera sospechoso y no víctima. La imputación será por homicidio agravado para todos los involucrados. La furia vecinal estalló horas después: incendiaron la casa de “Neko”. Fornaro lo busca intensamente.
