El dirigente era un referente del sector gobernante en la Capital del país, que se ve envuelto en una guerra civil y un conflicto contra potencias occidentales
En medio del conflicto bélico y alimenticio que sostienen en la Franja de Gaza, Israel avanza hacia la deposición de otro de sus antagonistas, en Medio Oriente, luego de un ataque aéreo que concretaron en la ciudad capital de Yemen, Saná, en donde fue asesinado el líder hutí y autoproclamado Primer Ministro, Ahmed Ghaleb Nasser al-Rahawi.
Los hutíes administran la mayor parte de la Región Noreste de Yemen, incluida la ciudad de Saná y los territorios ubicados en la costa del Mar Rojo. Referenciados con la minoría musulmana chiíta zaidí, confrontan con la influencia norteamericana, israelí y saudí en la región. Es por eso, que sostuvieron una agresión regular a buques de Israel y países aliados hasta que acordaron con Estados Unidos una pacificación en la ruta comercial marítima, que resulta estratégica porque conecta el Mar Mediterráneo con el Océano Índico. Sin embargo, los hutíes apuntan que los objetivos israelíes no estaban dentro del acuerdo.
En ese marco, Israel lanzó un ataque aéreo a Saná, que terminó con la vida de Ahmed al-Rahawi junto con el ministro de Defensa, Mohamed Al Atifi, y el Jefe del Estado Mayor del Ejército, Muhammad Abd Al Karim Al Ghamari, quien había reemplazado a su antecesor luego de ser asesinado en junio de este año. “Después de la plaga de las tinieblas viene la plaga de los primogénitos”, planteó el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, en línea con la postura de su país que aseguró que son “conscientes de las consecuencias” de haber ingresado en el conflicto.