El pederasta reconoció ante la Justicia “la inmensa mayoría de los hechos”. Enfrenta 20 años de cárcel si es declarado culpable
El cirujano Joël Le Scouarnec, enfrenta un Juicio por 111 casos de violación y 189 de agresión sexual entre 1989 y 2014, agravados por el hecho de que abusó de su posición de médico y de que 256 de las 299 víctimas tenían menos de 15 años.
“El acusado reconoce su responsabilidad en la inmensa mayoría de los hechos”, dijo su abogado Maxime Tessier al inicio del Juicio en el Tribunal de Vannes, en el Oeste de Francia. “En ningún caso, Le Scouarnec pretende eludir sus responsabilidades”, agregó.
El hombre, de 74 años, se enfrenta a 20 años de prisión por 111 acusaciones de violación y 189 de agresión sexual entre 1989 y 2014, agravadas por el hecho de que abusó de su posición de médico.
El Juicio, que durará cuatro meses, se celebra dos meses después de otro proceso “fuera de lo común” que conmocionó a Francia y al mundo: el de las violaciones en serie a Gisèle Pelicot, por el que se condenó a 51 hombres.
Las víctimas “no esperan nada” del único acusado, explicó a la prensa Marie Grimaud, abogada de 39 partes civiles, pero sí “recuperar un poco de dignidad, humanidad y sobre todo consideración por parte de la justicia”.
Las notas de las agresiones
La edad media de las víctimas era de 11 años, pero entre la multitud de hechos que se le atribuyen al médico figura la violación de un bebé de un año y una agresión sexual a un paciente de 70 años.
Y todo ello pese a que en 2005, el Tribunal de Vannes ya le condenó a cuatro meses de prisión, con suspensión de pena, por posesión de pornografía infantil, condena que no le impidió seguir trabajando.
Sin embargo, fue necesaria la denuncia en 2017 de una vecina suya de 6 años, a la que había agredido y violado en Jonzac, en el Oeste de Francia, para que salieran a la luz sus crímenes.
En su domicilio de Jonzac, donde vivía como un ermitaño con sus decenas de muñecas, los gendarmes se incautaron de más de 300.000 imágenes pedófilas, así como miles de páginas de listados y diarios en su ordenador.
El cirujano anotaba escrupulosamente los nombres de sus víctimas en cuadernos, junto con los relatos de los abusos que les infligía bajo los efectos de la anestesia, a veces incluso en la mesa de operaciones.
Según estas notas, que los investigadores hallaron en su domicilio, el entonces cirujano tocaba por la fuerza, penetraba digitalmente y practicaba sexo oral a sus jóvenes pacientes.
El único acusado ya está en prisión por una condena en 2020 por delitos similares contra cuatro menores, entre ellas su vecina y dos sobrinas.
Las víctimas tienen derecho a declarar a puerta cerrada, como ya han reclamado unas cuarenta de ellas.
El veredicto se espera para el 6 de junio.