El artista, reconocido por sus papeles en películas de acción, estaba internado en Hawái
Este jueves murió el actor estadounidense Chuck Norris, a los 86 años. Estaba internado en Hawái, su lugar de residencia, tras sufrir una “emergencia médica”. La noticia fue confirmada por su cuenta de Instagram personal.
“Con profunda tristeza, nuestra familia comparte el repentino fallecimiento de nuestro querido Chuck Norris ayer por la mañana (jueves). Si bien deseamos mantener la privacidad de las circunstancias, les informamos que estaba rodeado de su familia y descansaba en paz. Para el mundo, fue un artista marcial, actor y un símbolo de fuerza”, introduce el comunicado publicado este viernes por la mañana.
Agregan: “Para nosotros, fue un esposo devoto, un padre y abuelo amoroso, un hermano increíble y el corazón de nuestra familia. Vivió su vida con fe, propósito y un compromiso inquebrantable con las personas que amaba. A través de su trabajo, disciplina y bondad, inspiró a millones de personas en todo el mundo y dejó una huella imborrable en muchas vidas”.
“Aunque nuestros corazones están destrozados, estamos profundamente agradecidos por la vida que vivió y por los momentos inolvidables que tuvimos la dicha de compartir con él. El amor y el apoyo que recibió de sus fans en todo el mundo significaron mucho para él y nuestra familia está profundamente agradecida por ello. Para él, no eran solo fans, eran sus amigos”, publicó su entorno.
El último cumpleaños
El pasado 10 de marzo, con motivo de su cumpleaños número 86, el protagonista de Desaparecido en acción (1984) y Fuerza Delta (1986) había hecho gala de su vitalidad al compartir con sus casi 3 millones de seguidores en Instagram las imágenes de una sesión de entrenamiento junto a su preparador físico.

“No envejezco. Subo de nivel. ¡Hoy cumplo 86! Nada como un poco de diversión en un día soleado para sentirse joven. Agradezco un año más, buena salud y la oportunidad de seguir haciendo lo que me apasiona. Gracias a todos por ser los mejores fans del mundo. Su apoyo a lo largo de los años ha significado más para mí de lo que jamás podrán imaginar. Que Dios los bendiga”, dijo entonces. Luego, en la misma publicación, agradeció a sus fans por “todos por los maravillosos deseos de cumpleaños”.
En 2017, año en el que sufrió dos infartos, Norris había anunciado su decisión de abandonar la actuación para dedicarse a tiempo completo a cuidar de su mujer, Gena O’Kelley, que estaba muy enferma. “Acabo de ponerle un punto final a mi carrera como actor. Dedicaré mi vida entera a mantener viva a Gena, mi mujer, eso es lo más importante, que ella continúe con nosotros”, expresó entonces en una entrevista concedida a la revista Good Health.
Según había denunciado Norris, su esposa y madre de sus dos hijos, los mellizos Danilee Kelly y Dakota Alan, había sido víctima de una mala praxis que comprometió aún más su cuadro de artritis y le hizo perder ciertas habilidades.
De campeón mundial a estrella de Hollywood
Carlos Ray Norris nació en Ryan, Oklahoma, en 1940. Al graduarse del secundario, se alistó en la Fuerza Aérea y, mientras estuvo destinado en Corea del Sur, aprendió karate, disciplina que no le resultó para nada fácil, según explicó en 1980 a la revista People. A fuerza de perseverancia y largos entrenamientos diarios logró desarrollar la habilidad que lo llevaría a convertirse en campeón mundial en seis ocasiones y, posteriormente, en estrella de Hollywood.
Fue de la mano de Bruce Lee, a quien conoció durante una competencia y se volvió un entrañable amigo, que debutó en cine en la película El regreso del dragón (1972), que lo lanzó al estrellato. La década del 80 lo vio brillar en películas de acción como McQuade, el lobo solitario (1983), Desaparecido en acción (1984), Código de silencio (1985) y Fuerza Delta (1986).
En 1993 llegó Walker, Texas Ranger, una serie que atrapó a los televidentes durante ocho temporadas y se convirtió en un programa de culto hasta el día de hoy.
Chuck Norris fue el encargado de ponerse en la piel de Cordell Walker, un sheriff de la ciudad de Dallas que impartía justicia y atrapaba a los malvados gracias a sus habilidades en karate y a la ayuda de un equipo que lo respaldaba en todas sus andanzas. “Cuando me llegó este proyecto me gustó la idea de interpretar una historia basada en la cultura del western. Tenía la acción y el humor que yo quería, por lo que era una combinación perfecta de cosas que podían hacerla funcionar”, aseguró el actor sobre el rol que lo hizo triunfar en la pantalla chica.
Sus últimos trabajos en cine fueron Los indestructibles 2 (2012) y Agent Recon (2024), además de la película australiana Zombie Plane, aún sin estrenar, que hizo junto al rapero Vanilla Ice.
