La producción del reality tomó una determinación inmediata y ejemplificadora: la participante paraguaya, Carmiña Masi fue expulsada de la competencia por comentarios racistas contra su compañera Mavinga
La decisión fue comunicada durante la gala de este miércoles, en medio de una enorme expectativa tanto dentro como fuera de la casa. Desde que comenzaron a circular las imágenes del episodio, las redes sociales se llenaron de mensajes de repudio y pedidos de sanción. Finalmente, el programa avanzó con la medida más severa prevista por el reglamento y obligó a Carmiña a abandonar el juego por la puerta giratoria.
El episodio que desencadenó la sanción había ocurrido en una escena cotidiana dentro de la casa. Mientras Mavinga compartía un momento distendido en el patio y bailaba con algunos de sus compañeros, Carmiña comenzó a hacer comentarios despectivos desde el interior. Primero lanzó una frase que rápidamente encendió la polémica: “Mírala ahí, parece como si recién la hubieran comprado, como si recién se hubiera bajado del barco”. Pero no quedó ahí. Luego profundizó sus dichos con expresiones todavía más graves, en las que también utilizó términos como “esclava” y comparaciones ligadas a la esclavitud, lo que desató un rechazo generalizado.
“Gran Hermano nos pone espejos. Hay cosas que son más cancelables que otras. Parte de la diaria, pero hay cosas que no tienen vuelta atrás: el racismo es una de esas”, expresó el conductor, Santiago del Moro, dejando en claro desde el arranque que el programa no iba a relativizar lo sucedido.
Luego llegó el comunicado de Gran Hermano, leído con tono firme y sin lugar a interpretaciones. La voz de la casa se dirigió directamente a Carmiña y señaló: “Carmiña, sabrás que no puedo dejar pasar tu desagradable comportamiento de esta mañana. Tuviste expresiones racistas, absolutamente fuera de lugar hacia tu compañera Mavinga. Se trata de una conducta inadmisible. De modo que te informo que recibirás una severa sanción”.
“Yo no soy un educador ni quiero impartir lecciones a nadie. Cada uno trajo desde afuera su educación. No vengo a educar, pero acá mando yo y pretendo que convivan sin injuriar al otro”, señaló el Big. Y fue todavía más directo al remarcar: “En el mundo el racismo sigue existiendo. En el mundo se mira al otro como un enemigo, con desprecio. En mi casa quiero que se dé un mensaje superador, con el respeto y la inclusión. Hay límites que no deben ser traspasados”.
La parte más contundente del comunicado llegó cuando la voz de la casa subrayó el carácter ofensivo de las frases de la participante. “Asociar a tu compañera con la esclavitud es una ofensa que no voy a permitir. Con este tipo de temas no se juega. La esclavitud fue abolida, como hay prejuicios que deberían ser abolidos para siempre”, expresó. Y luego cerró con la resolución final: “Mi decisión es que a partir de este momento debés abandonar la competencia. Dirigite hacia la puerta giratoria en este mismo instante. Tus pertenencias te serán entregadas afuera. Buenas noches”.
La salida fue inmediata. Sin posibilidad de negociación ni de permanencia en la casa, Carmiña debió dejar el reality de manera abrupta. Antes de irse, hizo un breve descargo en el que intentó justificar sus palabras como una “broma”, aunque también pidió disculpas. Sin embargo, la decisión ya estaba tomada y no hubo margen para revisar la sanción. Según trascendió, incluso lanzó una frase irónica antes de retirarse: “No me sacó la gente”, en alusión a que no fue eliminada por el voto del público sino expulsada por decisión directa del programa.
