Con el 97,92% del escrutinio completado, la fuerza conservadora se alzó con la victoria al obtener poco más de 222.000 votos (34,24%) y 26 escaños
La jornada electoral en Aragón ha dejado un escenario de triunfo matizado para el Partido Popular (PP) liderado por Alberto Núñez Feijóo. Con el 97,92% del escrutinio completado, la fuerza conservadora se alzó con la victoria al obtener poco más de 222.000 votos (34,24%) y 26 escaños. Sin embargo, el resultado se traduce en una pérdida de dos diputados y cerca de 15.000 sufragios en comparación con mayo de 2023, lo que sitúa a Jorge Azcón ante la necesidad de forjar alianzas para gobernar.
Con estos resultados y con Parlamento aragonés tan fragmentado, Azcón queda lejos de la mayoría absoluta (34 escaños) y no podrá gobernar en solitario sino que se verá obligado a fraguar un pacto estable con los de Vox, de Santiago Abascal.
El PP decidió anticipar las elecciones en Aragón por el “bloqueo” de Vox a los presupuestos regionales, acariciando entonces la posibilidad de no depender de ese partido y llegar a un pacto con los partidos regionalistas, como Aragón Existe -que pierde 1 y se queda en dos escaños- o el PAR, que desaparece del Parlamento autonómico.
En cualquier caso, el PP ha presumido de ser el ganador de las elecciones. “Hemos ganado las elecciones andaluzas, las autonómicas, las municipales, las generales, las gallegas, las europeas, las extremeñas y hoy las aragonesas”, ha escrito en su cuenta oficial de ‘X’.
Además, en ‘Génova’ asumen que el voto cabreado ha ido al partido de Abascal y que es difícil vender gestión cuando los ciudadanos lo que quieren es un “ajuste de cuentas” contra Sánchez. En este punto, fuentes del PP han presumido de sacar casi 10 puntos a la candidata socialista, Pilar Alegría.
El precedente de Extremadura: se acrecienta la dependencia de los ultraderechistas de Vox
Como ya ocurrió en los comicios del 21 de diciembre en Extremadura, el PP tendrá que sentarse a negociar con Vox pero en el caso extremeño su candidata, María Guardiola, logró mejorar sus resultados al conseguir un escaño más, hasta los 29, algo que no ocurre ahora con Azcón, que sufre un retroceso electoral.
El PP nacional planteó el ciclo electoral que se abrió el pasado 21 de diciembre en Extremadura -a Aragón seguirán las autonómicas en Castilla y León el próximo 15 de marzo y las andaluzas antes del verano- como un camino progresivo de desgaste a Pedro Sánchez con la vista puesta en las próximas generales.
Aunque en Aragón el PP asesta un nuevo golpe al Jefe del Ejecutivo con el revés de los socialistas, que se dejan cinco escaños, los ‘populares’ no logran liberarse del partido de Santiago Abascal, que sale reforzado y con más fuerza para imponer sus condiciones en una negociación.
Nunca ha habido una mayoría absoluta en Aragón -situada en 34 escaños- pero estos comicios evidencian que el bloque de la derecha está en ascenso. Si en 2023, PP y Vox sumaron el 47% de los votos, en las elecciones de este domingo ambas fuerzas alcanzan el 52% de los votos.
Feijóo se ha volcado en la campaña
Feijóo se ha volcado intensamente en la recta final de campaña en Aragón, región en la que se instaló de martes -tras comparecer el lunes en la comisión de investigación de la dana del Congreso- a viernes, día en el que participó en el mitin fina junto a Jorge Azcón en Zaragoza. Previamente, participó en otros dos actos electorales en Figueruelas (Zaragoza) el 28 de enero y en Calatayud (Zaragoza) el 1 de febrero.
La campaña la cerró el viernes con un mitin de cierre en la Sala Multiusos de la capital aragonesa, donde el PP logró aforo completo con 1.850 personas, según fuentes del partido. Después de ese mitin de cierre, NNGG de Aragón incorporó en la misma sala al activista Vito Quiles en un acto bajo el título ‘DEK-ÑAS. Jóvenes Imparables”, en un intento del PP de atraer el voto joven en estas elecciones ante el crecimiento de Vox.
Feijóo y Azcón dedicaron la recta final de campaña a alertar de que PSOE y Vox merecen un voto “castigo” por “bloquear” el presupuesto de la región. Sus principales avisos fueron contra la formación de Abascal. “El enfado no gobierna, gobiernan las mayorías”, repitió el líder del PP en sus últimos mítines, llamando a unir el voto de centroderecha en el PP.
