El destructor ARA “La Argentina” y la corbeta ARA “Rosales” se integraron a la flota del USS Nimitz. Buscan fortalecer la defensa aérea y la soberanía en la Zona Económica Exclusiva
Las aguas del Atlántico Sur vuelven a ser el epicentro de un despliegue militar de gran escala. En el marco del ejercicio internacional Passex 2026, el destructor ARA “La Argentina” y la corbeta ARA “Rosales” soltaron amarras desde la Base Naval Puerto Belgrano para iniciar una serie de maniobras de alta complejidad junto a la Marina de los Estados Unidos.
El punto central del operativo es la integración con el USS “Nimitz” (CVN-68), uno de los portaaviones nucleares más imponentes del mundo, y el destructor USS “Gridley”. Estas actividades, autorizadas por el Gobierno Nacional mediante el Decreto 264/2026, tienen como objetivo central fortalecer la interoperabilidad entre ambas naciones y optimizar el adiestramiento de las tripulaciones locales.
El ejercicio fue diseñado para incrementar su intensidad de forma progresiva. El martes, a la altura de Trelew, comenzaron las primeras formaciones tácticas. El despliegue incluyó vuelos de exploración de aviones P3C Orion y un vibrante ejercicio de defensa aérea, donde se simularon ataques de aviones de combate F-18 contra la formación naval argentina-estadounidense.
La movilización alcanzó su máxima capacidad ayer frente a las costas de Necochea. Allí, la flota argentina se reforzó con la llegada del destructor ARA “Sarandí”, la corbeta ARA “Robinson” y los modernos patrulleros oceánicos ARA “Piedrabuena” y ARA “Contraalmirante Cordero”.
Uno de los hitos de la jornada fue el simulacro de “Visita, Registro y Captura” realizado entre el patrullero argentino y el destructor norteamericano.
Estas maniobras no son nuevas en la historia de la cooperación bilateral, recuperando la mística de las ediciones denominadas “Gringo-Gaucho”.
El Contraalmirante Pablo Germán Basso, Comandante de la Flota de Mar, destacó a bordo del ARA “La Argentina” que este encuentro permite elevar los estándares profesionales de la Fuerza, especialmente en tácticas de defensa antiaérea y navegación compleja.
El operativo culmina hoy frente a Mar del Plata, con una demostración aérea de helicópteros MH-60 Seahawk y una visita de autoridades civiles y militares argentinas al portaaviones estadounidense.
Más allá del adiestramiento técnico, desde la Armada subrayan que la presencia de buques modernos y el intercambio de doctrinas con potencias mundiales consolidan la soberanía argentina en un área estratégica que proyecta su importancia hacia el Atlántico Sur y la Antártida.
