Una familia tucumana atraviesa horas de profundo dolor, bronca e indignación tras un hecho que pudo haber terminado en tragedia
Por SIN CODIGO
Sarai Melian Rocha es una nena que, el jueves 22 de enero, fue alcanzada por una bala perdida mientras se encontraba en la vereda de su casa, en el Barrio Rosa Mística, y debió ser internada de urgencia en el Hospital del Niño Jesús.
El proyectil impactó en una de sus manos y la menor permaneció varios días hospitalizada. Afortunadamente, y tras una evolución favorable, recibió el alta médica y se encuentra fuera de peligro, aunque las secuelas físicas y emocionales del hecho aún persisten.
Sin embargo, más allá del alivio por la recuperación de su hija, su madre denuncia una situación que agrava el drama: asegura que nunca hubo una investigación policial. Según relató, pese a los reiterados llamados y a la denuncia realizada, ningún móvil policial llegó al lugar, no se realizaron pericias y no se inició un procedimiento para determinar de dónde provino el disparo.
“Mi hija está viva porque Dios es grande”, expresó entre lágrimas, al tiempo que reclamó que el hecho no quede impune. “Nadie vino, nadie investigó, nadie nos dio respuestas. Podría haber sido una tragedia”, sostuvo.
La familia también denunció que el sistema 911 nunca atendió los llamados, dejándolos completamente desprotegidos en un momento crítico.
Hoy, el reclamo es claro: justicia, respuestas y mayor seguridad. La madre exige que se investigue el origen de la bala y que el responsable sea identificado y sancionado. “No quiero que le pase a otra familia. Esto no puede quedar así”, afirmó.
