El Ejecutivo se retiró del Yacimiento de Oro. Era un pedido del gobernador Raúl Jalil
El Gobierno formalizó la salida del Estado Nacional del control de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) y transfirió su conducción y administración a Catamarca, en respuesta a un pedido del gobernador peronista Raúl Jalil, que fue clave en el Congreso para definir la distribución de fuerzas internas de las Cámaras y para aprobar el Presupuesto y la Ley de Inocencia Fiscal en las sesiones extraordinarias.
La medida se oficializó este lunes mediante un Decreto publicado en el Boletín Oficial, que reformó la Ley Constitutiva de YMAD y modificó su estructura societaria: la provincia pasó a contar con 60% de participación, mientras que la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) quedó con el 40% restante, eliminando la intervención directa del Estado Nacional.
El Decreto, firmado por el Presidente Javier Milei y el Gabinete, sustituyó los artículos principales de la Ley 14.771, estableciendo que el directorio y la presidencia de la empresa ya no serán designados por el Poder Ejecutivo, sino por Catamarca, que asumirá la representación mayoritaria en la gestión operativa y estratégica del ente minero.
Este traspaso se concretó luego de un acuerdo conciliatorio celebrado el 15 de diciembre de 2025 entre la Nación, Catamarca y la Universidad Nacional de Tucumán, que puso fin a décadas de disputas por la titularidad y la conducción de la empresa, fundada en 1959 para la exploración de los Yacimientos de Agua de Dionisio, en Belén, un área estratégica para la minería metálica en Argentina.
