El viernes el Gobierno nacional afrontará vencimientos de deuda por USD 4.200 millones y para eso, en las últimas horas, el Poder Ejecutivo cerró un acuerdo con un grupo de bancos para conseguir un préstamo directo hacia el Tesoro
Ninguna voz en el mercado dudaba de que Economía pagaría este viernes, aunque no estaba claro de dónde sacaría las divisas que le faltaban, que según estimaciones de mercado hasta este martes eran unos USD 1.600 millones.
La Casa Rosada exploró distintas alternativas para hacerse de las divisas necesarias antes del vencimiento del viernes. El contexto de crisis política mayúscula en Venezuela, que impactó en los mercados internacionales, no ayudó en la recta final antes del pago, interpretaron en los despachos oficiales.
Pero entre los dólares que adquirió el Tesoro con distintas vías y un crédito de tipo Repo con distintas entidades financieras, el Gobierno daba por cerrado este martes las tratativas y aseguraba que las divisas ya estaban aseguradas.
Se trata de un crédito a un plazo más corto -en relación con una emisión común de títulos públicos- en el que se acuerda una tasa de interés y una fecha de devolución. A cambio, el deudor entrega un activo en garantía.
El Banco Central celebró, en 2025, dos acuerdos de recompra con vencimientos en 2027: el primero, en enero por USD 1.000 millones a una tasa del 8,8% anual y el segundo, en junio por USD 2.000 millones a una tasa del 8,25% anual.
Un grupo de entidades, con las que el equipo económico viene en conversaciones desde hace semanas, había ofrecido un total de financiamiento potencial por USD 7.000 millones. El Gobierno definirá sobre el final cuánto de ese monto terminará por aceptar.
A priori, le alcanzaría con esos USD 1.600 millones para “cerrar” las cuentas antes del viernes. Eso en caso de que el Tesoro no necesite vender en el mercado en las próximas ruedas, un hecho que observaron con sorpresa algunos operadores.
El Ejecutivo ya había dado algunas pistas recientemente de que el Repo era la opción más viable para conseguir los dólares para el pago de la deuda. El más notorio fue la concreción de un canje entre el Tesoro y el Banco Central para darle a la autoridad monetaria la suficiente cantidad de bonos en dólares para enviar como garantía ante los bancos que firmen el Repo.
El contexto financiero mundial en modo incertidumbre, por la captura de Nicolás Maduro por parte de los Estados Unidos, hizo que el Gobierno evaluara las distintas alternativas sobre la mesa. Caputo ya había mencionado algunas: los dos swaps (con EE.UU. y con China) o incluso refinanciar parte de los vencimientos.
El Gobierno, el primer día hábil del año, envió a los tenedores de los bonos el aviso oficial de pago para todos los títulos en moneda extranjera, con vencimientos a 2030, 2035, 2036, 2038, 2041 y 2046, en dólares y en euros. Son los bonos emitidos en agosto de 2020 como resultado de la reestructuración de la deuda que hizo Martín Guzmán como ministro de Economía.
Según estimaciones de la consultora financiera 1816, del total de vencimientos previstos para esta semana, unos USD 500 millones están en manos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del ANSES o del Banco Central, por lo que eso moderaría el impacto en las reservas al tratarse de dólares que quedarán dentro del sector público.
El último cálculo actualizado con información disponible del BCRA indicaba que el Tesoro arrancó el 2026 con USD 1.970 millones, según Outlier. A esa cuenta le falta agregar el ingreso de USD 706 millones por la venta de acciones de las hidroeléctricas del Comahue. Son divisas que terminó de recibir el Tesoro este martes.
Con información de Mariano Boettner
