Tal como se había anunciado en mayo, el Decreto 566/2026 fija tres esquemas diferenciados que van desde la exención inmediata hasta un cronograma de reducción gradual que vence en junio del año próximo
La Administración Central redujo a cero los derechos de exportación para cerca de 1.000 de productos industriales, tal como había anunciado el Presidente Javier Milei en mayo pasado. El Decreto 566/2026, que entró en vigencia este miércoles, abarca bienes de la industria química, petroquímica, siderúrgica, automotriz y metalúrgica, entre otros sectores. Además, establece nuevas posiciones que, si bien no quedan exentas de forma inmediata, llegarán a alícuota cero antes del 1° de junio de 2027.
El Decreto, que tiene la firma del Presidente Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el nuevo Jefe de Gabinete, Diego Santilli, fija tres esquemas diferenciados.
El primero elimina de forma inmediata las retenciones para un amplio universo de bienes con valor agregado. El segundo establece una reducción escalonada para posiciones que hoy tributan entre 3% y 4,5%, con vencimiento del cronograma en junio del año próximo. El tercer esquema aplica un calendario específico para aceites de petróleo y derivados —entre ellos naftas y ciertos hidrocarburos—, que parten de una alícuota de 7,3% en julio y convergerán también a cero en 12 meses.
Entre los sectores con eliminación inmediata figuran la industria química y petroquímica, los plásticos y resinas, los fertilizantes, el caucho, la siderurgia, el aluminio, el cobre y otros metales industriales. En este capítulo, la industria automotriz recibió un tratamiento especial: el propio texto del decreto subraya que el sector representa el 10% de la producción industrial del país y que la Argentina ocupa el cuarto lugar mundial en el segmento de pick-ups, lo que justifica la inclusión de vehículos de transporte y carrocerías en el esquema de reducción gradual.
De acuerdo con el texto oficial, la decisión busca “fortalecer la posición competitiva de la producción nacional”, fomentar el empleo y promover el agregado de valor, al tiempo que el Gobierno asegura que la medida “no compromete los niveles de recaudación tributaria” ni el equilibrio fiscal. Para verificar si un producto queda alcanzado, las empresas deberán revisar su posición arancelaria en la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM) y contrastarla con los anexos del decreto, publicados en la edición web del Boletín Oficial.
Antecedentes de eliminación de retenciones
La medida se encuadra en una política más amplia de eliminación de impuestos. En mayo de 2025, el Ejecutivo ya había eliminado los derechos de exportación para 4.411 productos, con un beneficio directo para unas 3.580 empresas —cerca del 40% de las compañías exportadoras del país—, en su mayoría, pymes. A esa decisión se sumó, a comienzos del mismo año, la eliminación de retenciones para actividades agroindustriales de las economías regionales, que abarcó la cadena textil algodonera, papel, cartón, alimentos y bebidas.
El proceso se extendió también al agro. En junio de 2026, mediante el Decreto 423/2026, el Gobierno oficializó una reducción escalonada para los principales complejos agrícolas —soja, girasol, maíz, sorgo, trigo y cebada— y fijó alícuota cero para ciertos biocombustibles a partir de 2027. En ese decreto, el Ejecutivo reconoció que los derechos de exportación “constituyen un impuesto distorsivo que debería eliminarse” y comprometió su eliminación gradual en la medida en que el superávit fiscal lo permita.
