Crisis educativa en todo el país: la mitad de los alumnos falta más de 15 días al año

El 51% de los estudiantes del último año de secundaria dice haber faltado 15 días o más durante el ciclo lectivo. La cifra creció 7 puntos en dos años y se registró en las 24 provincias

Lo advierten los docentes y lo reconocen los alumnos: el ausentismo estudiantil crece en Argentina. El 51% de los estudiantes del último año de secundaria admite haber faltado 15 días o más en el año, según los cuestionarios complementarios de las últimas pruebas Aprender; la cifra se incrementó 7 puntos entre 2022 y 2024, según un nuevo informe de Argentinos por la Educación.

Mientras desafíos como la inteligencia artificial generativa, la crisis de atención y los problemas de salud mental adolescente irrumpen en la escuela, el sistema educativo se encuentra jaqueado por dos problemas que a esta altura del Siglo XXI parecían resueltos: las dificultades en la alfabetización inicial y el ausentismo.

Faltar mucho a la escuela no solo repercute en menos aprendizajes, sino que con frecuencia funciona como antesala del abandono escolar. Si bien hubo avances en los últimos años, Argentina todavía no cuenta con un sistema de información que permita monitorear las inasistencias a nivel nacional y comparar con precisión la magnitud del fenómeno en las distintas provincias.

A falta de datos públicos más precisos, el informe de Argentinos por la Educación –elaborado por Bruno VidelaMartín Nistal y Eugenia Orlicki– analizó las cifras de “autorreporte” de faltas que surgen de la encuesta a estudiantes de la prueba Aprender 2024.

Esa información muestra que el ausentismo tiende a concentrarse en ciertos grupos de estudiantes. El 21% de los alumnos dice faltar entre 15 y 19 días por año; el 20%, entre 20 y 29 días; y el 10% registra 30 o más faltas anuales. En contraste, el segmento de jóvenes que suman entre 5 y 14 inasistencias descendió del 41% en 2022 al 34% en 2024: según los autores, esto sugiere un desplazamiento hacia patrones de ausencia más graves. Por su parte, los grupos con menor cantidad de ausencias (de 0 a 4) permanecieron estables.

Para los directores de escuela, el ausentismo estudiantil es el principal obstáculo para el aprendizaje: el 46% lo considera un problema moderado o serio, por encima de otros factores como la impuntualidad (45%), los bajos logros educativos (39%) o el ausentismo docente (37%), según los datos de Aprender 2024.

Los autores señalan que, como en Argentina todavía no existe un sistema consolidado de datos nominales y abiertos sobre las inasistencias escolares, la mayor parte de la información disponible surge de las declaraciones de los propios estudiantes. Esto restringe la capacidad de medir el problema con precisión y de diseñar políticas públicas sustentadas en evidencia, advierten.

Tras impulsar, desde 2023, la Campaña Nacional por la Alfabetización, que contribuyó a colocar ese problema en el centro de la agenda educativa –y que derivó en el plan nacional y en los 24 planes provinciales de alfabetización–, desde Argentinos por la Educación tienen previsto poner el foco en la cuestión del ausentismo. Este mes lanzarán la campaña #ArgentinaALaEscuela, que busca instalar en la agenda pública el problema del tiempo escolar efectivo y la pérdida de días de clase –sin relegar, aclaran, el monitoreo de los avances en alfabetización–.

La campaña apunta a visibilizar que en Argentina se pierde, en promedio, al menos un mes de clases al año por múltiples factores, entre ellos el ausentismo de estudiantes y docentes, problemas de infraestructura y condiciones climáticas. Según explicaron desde la organización, el objetivo es posicionar el problema en la conversación pública y en la agenda política. También buscan impulsar mejoras en los sistemas de información de la Nación y las provincias para registrar y monitorear el tiempo escolar efectivo.

Campaña de concientización

Como parte de la estrategia, el 22 de abril la campaña propondrá una acción en redes sociales que invitará a referentes y ciudadanos a compartir fotos de su paso por la escuela, reforzando el mensaje de que la presencia en el aula es una condición central para el aprendizaje.

Las razones de los estudiantes para faltar a clases varían, aunque predominan los problemas de salud, citados por el 62%. La desmotivación aparece en segundo lugar: el 39% mencionó “no tener ganas de ir a la escuela” como motivo principal. También figuran obstáculos relacionados con el acceso, la puntualidad y cuestiones familiares o laborales.

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