Rubén Alberto “Petro” Cabra, de 43 años, desapareció luego de recibir una condena de 10 años de prisión en suspenso por el delito de trata de personas. El Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay dictó el fallo el 16 de junio, en una audiencia que el acusado siguió de forma virtual desde Chaco a través de Zoom.
Cabra era uno de los responsables de un prostíbulo que funcionó en Entre Ríos hasta 2010. La Justicia lo halló culpable de haber engañado a una joven de 17 años con una falsa oferta laboral en Villa Ángela, Chaco, para trasladarla a Concepción del Uruguay y obligarla a prostituirse entre 2006 y 2008 en el local “Snack Bar”.
Fuga tras la sentencia
El 20 de junio, personal de Gendarmería se presentó en los domicilios denunciados por Cabra para notificarlo de las reglas de conducta impuestas, entre ellas fijar residencia.
En ninguna de las tres direcciones fue hallado
La investigación judicial determinó que estuvo cuatro días en la casa de una familiar en Villa Ángela y se retiró con sus pertenencias justo después del veredicto. Su pareja dijo haber perdido contacto un mes antes, y su madre afirmó desconocer su paradero desde hacía semanas.
Por ello, la Cámara Federal lo declaró en rebeldía por abandonar sin autorización el lugar asignado para cumplir la condena. La causa quedó con alerta internacional a través de Interpol.
La condena y las reparaciones
Además de la pena, el tribunal ordenó una reparación económica de 65.292.000 pesos para la víctima, el decomiso del inmueble utilizado para la explotación y el embargo de una motocicleta. La magistrada no hizo lugar a la detención inmediata, por lo que la ejecución de la pena quedó en suspenso mientras se busca al condenado.
Según la acusación, la víctima fue sometida a violencia física, amenazas contra su familia y explotación sexual. El testimonio judicial describió golpes, sometimiento mediante drogas y la imposibilidad de recibir pago alguno durante el tiempo que permaneció en el prostíbulo.
