El concierto forma parte del ciclo Todo Mundo no Rio, una serie de eventos organizados por la ciudad para acercar artistas internacionales al público brasileño, sin requerir entradas ni restricciones, en uno de los escenarios más reconocidos del mundo
La expectativa es máxima: se prevé que cerca de dos millones de personas se congreguen en la mítica playa de Río de Janeiro, Brasil, para presenciar el show, una cifra que remite a los históricos conciertos de Madonna en 2024 y Lady Gaga en 2025.
La cita está fijada para las 21:45 y contará con una amplia cobertura mediática, ya que será transmitida en vivo por TV Globo, Multishow y Globoplay, lo que garantiza que millones de personas puedan seguir el evento desde cualquier punto de Brasil.
El escenario se ubica en las inmediaciones del Hotel Copacabana Palace, sobre la Avenida Atlántica, en el Posto 2, un punto tradicional para este tipo de presentaciones multitudinarias. La ciudad ha desplegado un operativo especial de seguridad y logística, incluyendo la extensión del horario del metro y la apertura de estaciones cercanas, con el objetivo de asegurar el acceso y la salida fluida del público, así como la protección de residentes y turistas.
La emoción entre los fans creció a altas horas de la noche del 1 de mayo, cuando los seguidores que se encontraban en el lugar del escenario notaron que Shakira estaba ensayando. En las imágenes compartidas en redes sociales y agencias de prensa se ve a la barranquillera cantando sus canciones más emblemáticas y practicando algunas coreografías.
La actuación en Copacabana no solo representa un hito en la carrera de Shakira por la magnitud de la convocatoria, sino también por el contexto internacional. Debido a la situación de conflicto en Medio Oriente, la artista tuvo que cancelar fechas en India, Jordania y Arabia Saudí, y reprogramar otras en Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Egipto para finales de 2026. Tras el paso por Brasil, la gira continuará por Estados Unidos y tendrá una residencia especial en Madrid, donde se inaugurará el estadio Shakira, una sede diseñada para recibir a miles de seguidores europeos.
El concierto gratuito en Copacabana confirma el alcance global de Shakira y el impacto de su música, capaz de movilizar multitudes, superar fronteras y consolidar su lugar como una de las artistas más convocantes del mundo.
