Un grupo de jóvenes, muchos de ellos en bicicleta, atacó con palos, piedras y otros objetos a mujeres trans que trabajaban en los bosques de Palermo, en Buenos Aires. Al menos seis personas resultaron heridas. Los agresores difundieron videos de la violencia en redes sociales y se burlaron de las víctimas. La Justicia inició una investigación de oficio
Por la redacción de SIN CODIGO TUCUMÁN
Un violento episodio de discriminación y agresión conmociona a la Ciudad de Buenos Aires. Durante la noche del domingo 1 y la madrugada del lunes 2 de noviembre, un grupo de jóvenes atacó a trabajadoras sexuales trans en los bosques de Palermo, en una secuencia de extrema violencia que quedó registrada en videos difundidos por los propios participantes.
El ataque ocurrió en las inmediaciones de la avenida de los Ombúes y Andrés Bello, una zona donde habitualmente trabajan mujeres trans.
Según los testimonios recogidos, los agresores llegaron en bicicletas, comenzaron a insultar a las mujeres y posteriormente las persiguieron y golpearon con palos, piedras, conos de tránsito y otros objetos contundentes.
Una verdadera cacería humana
Las imágenes que circularon por las redes sociales muestran a varios jóvenes corriendo detrás de las víctimas mientras les arrojan objetos y profieren insultos discriminatorios.
De acuerdo con los relatos de las damnificadas, el grupo habría actuado de manera coordinada. Algunas mujeres consiguieron escapar, mientras que otras fueron alcanzadas y golpeadas.
Las estimaciones sobre la cantidad de participantes varían: algunos testimonios hablan de entre 50 y 60 jóvenes, mientras que otras versiones mencionan una concentración todavía mayor. La Justicia deberá determinar cuántas personas participaron efectivamente de las agresiones.
Al menos seis mujeres sufrieron lesiones. Una de las víctimas relató que algunas compañeras recibieron golpes en la cabeza y el rostro, mientras que otras resultaron heridas al intentar escapar.
También fue asistido un adolescente, de 14 años, que sufrió un traumatismo en la cabeza durante los incidentes.
Filmaron la violencia y se burlaron en las redes
Uno de los aspectos más indignantes del episodio fue la actitud de los agresores, quienes registraron las escenas con sus teléfonos celulares y posteriormente las compartieron en plataformas digitales.
Las publicaciones estuvieron acompañadas por expresiones discriminatorias y mensajes que celebraban la persecución. Lejos de intentar ocultar lo sucedido, algunos participantes exhibieron las imágenes como si se tratara de una diversión.
Este comportamiento despertó fuertes cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos, que reclamaron investigar si existió una motivación de odio vinculada con la identidad de género de las víctimas.
La Justicia inició una investigación
La Fiscalía Especializada en Discriminación de la Ciudad de Buenos Aires intervino de oficio para esclarecer lo sucedido. La investigación busca identificar a los responsables, determinar si el ataque fue organizado previamente y establecer las responsabilidades penales correspondientes.
Las grabaciones difundidas en redes sociales podrían convertirse en pruebas fundamentales para reconstruir los hechos.
El Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, calificó los ataques como hechos de suma gravedad y aseguró que los ministerios de Seguridad y Justicia trabajan para identificar a los agresores.
Hasta la noche del martes no se habían informado detenciones.
Fuerte repudio de artistas y organizaciones
La agresión provocó una ola de indignación pública. Lali Espósito, Tini Stoessel, María Becerra y Emilia Mernes fueron algunas de las artistas que expresaron su rechazo a la violencia y reclamaron protección para las víctimas.
Organizaciones de la diversidad sexual también exigieron una investigación exhaustiva y medidas para impedir que se repitan episodios similares.
El hecho ocurrió a pocos días de la Marcha del Orgullo prevista para el sábado 7 de noviembre en Buenos Aires, lo que profundizó la preocupación de los colectivos que trabajan contra la discriminación.
Un ataque que abre un debate sobre la violencia y la discriminación
Más allá de las responsabilidades individuales que deberá establecer la Justicia, el episodio vuelve a poner en discusión la seguridad de las personas que trabajan en la vía pública y la violencia ejercida contra quienes son discriminados por su identidad de género.
La brutalidad de las imágenes, la persecución grupal y la difusión de las agresiones como motivo de burla generaron un fuerte rechazo social.
Lo ocurrido en los bosques de Palermo no fue simplemente una pelea callejera: los testimonios y las grabaciones muestran una persecución violenta que ahora deberá ser investigada para determinar si constituyó un ataque motivado por el odio y la discriminación.