Una unidad de transporte de pasajeros sufrió un desperfecto en el sistema de dirección cuando estaba por llegar a destino. La rápida reacción del conductor permitió detener el vehículo sin que se registraran consecuencias mayores, aunque los pasajeros quedaron varados durante la noche a la espera de otro colectivo
Lo que debía ser un regreso tranquilo a casa después de una extensa jornada laboral terminó convirtiéndose en una experiencia de angustia e incertidumbre para los pasajeros de un colectivo de la Empresa San Pedro de Colalao, que sufrió una falla mecánica mientras circulaba por la ruta.
El episodio ocurrió el sábado 31 de octubre, cuando la unidad que había partido en el último servicio de las 21:30 llegó alrededor de las 23:30 al acceso a San Pedro de Colalao, en la provincia de Tucumán. En ese momento, un desperfecto en el sistema de dirección obligó al conductor a interrumpir el recorrido para evitar un posible accidente.
Según la información difundida, la rápida reacción y experiencia del chofer fueron fundamentales para controlar la situación. Al detectar la falla, logró detener el vehículo de manera segura, una maniobra especialmente importante dadas las condiciones de la ruta y la presencia de pasajeros a bordo.
Sin embargo, el inconveniente no terminó con la detención del colectivo. Los usuarios debieron permanecer varados en plena noche, en medio de la oscuridad y la incertidumbre, hasta que finalmente llegó otra unidad para realizar el relevo y permitirles completar el trayecto.
La situación provocó preocupación y malestar entre los pasajeros, quienes cuestionaron las condiciones del servicio y la demora en recibir una solución. El episodio también reavivó los reclamos por el mantenimiento de las unidades, los controles mecánicos y la necesidad de contar con protocolos de respuesta ante emergencias en la ruta.
El incidente vuelve a poner bajo la lupa la seguridad del transporte público que conecta distintas localidades del interior tucumano. Si bien los desperfectos mecánicos pueden producirse de manera imprevista, los usuarios reclaman garantías de seguridad, mantenimiento preventivo y respuestas oportunas para evitar que un viaje cotidiano termine convirtiéndose en una situación de riesgo.