Tucumán destinará $10 mil millones para prevenir inundaciones: más de 40 frentes de obras en toda la provincia

Ante la llegada de la temporada de lluvias y la preocupación por el fenómeno de El Niño, el Gobierno de Osvaldo Jaldo anunció una inversión millonaria para limpiar canales, ampliar cauces y reforzar las defensas de los ríos. La Madrid, el Río Salí y distintos sectores del Gran San Miguel de Tucumán figuran entre las zonas prioritarias. La oposición reclama información sobre los fondos y el avance de los trabajos.

Con la llegada de noviembre y la proximidad de los meses de mayores precipitaciones, el Gobierno de Tucumán intensificó los trabajos destinados a prevenir inundaciones en distintos puntos de la provincia.

La Administración del gobernador Osvaldo Jaldo anunció una inversión de al menos $10.000 millones para ejecutar obras hídricas, con más de 40 frentes de trabajo distribuidos entre la Capital, el Gran San Miguel de Tucumán y localidades del interior.

El objetivo es reducir el riesgo de desbordes, anegamientos y daños en viviendas, caminos y zonas productivas durante la temporada de lluvias.

Las intervenciones forman parte del Plan Integral de Prevención Hídrica, coordinado por el Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público, a cargo de Marcelo Nazur, y el Ministerio del Interior, encabezado por Darío Monteros.

Más de 40 frentes de trabajo y maquinaria pesada

Según informó el Gobierno provincial, el programa contempla limpieza de canales, extracción de sedimentos, ensanchamiento de cauces, construcción de defensas y mejoramiento de los sistemas de drenaje.

Para ampliar la capacidad operativa, la Provincia contrató más de 15.000 horas de utilización de maquinaria pesada. Los trabajos se realizan mediante equipos estatales y empresas contratadas, con participación de la Dirección Provincial del Agua, Vialidad Provincial, municipios y comunas.

Las autoridades sostienen que estas intervenciones permitirán mejorar la circulación del agua y reducir los riesgos cuando se produzcan tormentas intensas.

El Río Salí y el Gran San Miguel de Tucumán

Uno de los sectores prioritarios es el Río Salí, especialmente en zonas próximas a Banda del Río Salí y Alderetes. Allí se desarrollan tareas destinadas a proteger las márgenes y evitar que las crecidas afecten barrios cercanos.

En Los Vallistos, el plan contempla defensas para proteger los barrios 140, 80 y 200 Viviendas.

Entre las intervenciones previstas figuran la construcción de terraplenes, el ensanchamiento del cauce y la protección de barrancas. También se trabaja en un canal de alivio de 24 metros de ancho para facilitar el escurrimiento del agua.

En San Miguel de Tucumán se ejecutan tareas de limpieza y desmalezamiento en Canal Norte, Canal Sur y otros desagües.

La Madrid, una de las zonas más vulnerables

La localidad de La Madrid, en el Departamento Graneros, vuelve a ocupar un lugar central en los trabajos preventivos. Esta población sufrió graves inundaciones en años anteriores, con familias evacuadas, viviendas dañadas y extensas zonas cubiertas por el agua.

Actualmente se realizan intervenciones para mejorar la capacidad de escurrimiento del Río Marapa, especialmente entre el puente de la Ruta Nacional 157 y el puente ferroviario.

El Gobierno también informó sobre trabajos de alcantarillado en distintos sectores de la Ruta 157 y otras rutas provinciales y nacionales. El objetivo es evitar que el agua quede retenida y termine ingresando a zonas pobladas.

Obras en Yerba Buena, Tafí Viejo y el interior

El programa también incluye trabajos en Yerba Buena, particularmente en el Canal Cainzo.

En Tafí Viejo se desarrollan tareas de limpieza y acondicionamiento de desagües en calle Marco Avellaneda y el barrio 10 de Agosto.

En Famaillá se interviene el Arroyo Maravilla, mientras que en Lules se realizan trabajos sobre el cauce del río y sus márgenes.

En el sur provincial, las tareas alcanzan al Río Chirimayo, en Concepción; al Río Medina, en Simoca; y a distintos cursos de agua de Monteros.

También se anunciaron intervenciones en el Río Chico, el Arroyo Achera y los ríos El Polear y Los Córdoba.

En los Valles Calchaquíes se desarrollan trabajos sobre el Río Santa María, en Colalao del Valle y El Bañado, además de intervenciones previstas en Amaicha del Valle.

La oposición reclama controles y soluciones de fondo

Aunque el Gobierno destaca el despliegue de maquinaria y la inversión anunciada, distintos dirigentes opositores cuestionaron la falta de información detallada sobre el avance y la ejecución de los trabajos.

El legislador radical Agustín Romano Norri presentó un pedido de informes para conocer qué medidas se adoptaron en los sectores críticos de San Miguel de Tucumán, especialmente en los 31 puntos identificados como vulnerables en el Plan de Contingencia de 2025.

Por su parte, la legisladora Silvia Elías de Pérez reclamó explicaciones sobre las obras de limpieza, dragado y ampliación de los cauces de los ríos Chico, Marapa y Salí. También solicitó información sobre el destino de los fondos asignados mediante la Ley de Emergencia Hídrica y el porcentaje efectivamente ejecutado.

Desde La Libertad Avanza, Lisandro Catalán propuso reducir el presupuesto de la Legislatura y destinar parte de esos recursos a obras de infraestructura, mientras que el diputado Mariano Campero cuestionó el estado de canales y desagües en Las Talitas.

El desafío: que las obras estén listas antes de las lluvias

Las inundaciones constituyen uno de los problemas estructurales de Tucumán. Cada temporada de lluvias vuelve a poner en evidencia las dificultades de escurrimiento, la acumulación de sedimentos, el deterioro de defensas y la ocupación de sectores vulnerables.

Los trabajos de limpieza y mantenimiento son importantes para reducir riesgos, pero especialistas en infraestructura hídrica también destacan la necesidad de planificación territorial, obras permanentes y mantenimiento sostenido.

El Gobierno provincial asegura que las intervenciones actuales buscan anticiparse a los meses de mayores precipitaciones.

Sin embargo, todavía será necesario conocer cuánto de la inversión anunciada fue efectivamente ejecutado, qué obras se encuentran terminadas y cuáles continuarán durante el verano.

Una inversión millonaria que deberá demostrar resultados

La puesta en marcha de más de 40 frentes de trabajo representa un despliegue significativo de recursos humanos, maquinaria y fondos públicos. Pero la verdadera evaluación llegará cuando se produzcan las tormentas más intensas.

Los $10.000 millones anunciados deberán traducirse en obras concretas, defensas efectivas y una reducción de los daños que año tras año sufren miles de familias tucumanas.

El desafío no será solamente limpiar canales y ampliar cauces, sino avanzar hacia soluciones duraderas que permitan que las inundaciones dejen de ser una amenaza recurrente para numerosas localidades de la provincia.

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