La Justicia tucumana resolvió que Benjamín Eduardo Díaz, de 24 años, continúe detenido en su domicilio mientras avanza la investigación por la muerte del agente Nicolás Agustín Albaca Romano. La víctima recibió un disparo en una garita policial y falleció tras permanecer varios días internada
Una decisión judicial volvió a poner en el centro de la escena un caso que conmocionó a la Policía de Tucumán. Un Juez de impugnación concedió el arresto domiciliario a Benjamín Eduardo Díaz, el efectivo acusado de efectuar el disparo que terminó con la vida de su compañero Nicolás Agustín Albaca Romano, de apenas 23 años.
La resolución, conocida este viernes 30 de octubre, modificó la situación procesal del imputado, quien inicialmente debía permanecer bajo prisión preventiva hasta el próximo 1 de diciembre.
Un disparo dentro de una garita policial
El trágico episodio ocurrió durante la madrugada del 6 de octubre, alrededor de las 00.30, en una garita policial ubicada en la intersección de Charcas y Pasaje Díaz Vélez, en San Miguel de Tucumán.
Según la investigación, Díaz se encontraba manipulando su arma reglamentaria cuando se produjo un disparo que impactó en el pecho de su compañero.
Albaca Romano fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde permaneció internado en estado crítico. Pese a los esfuerzos médicos, falleció el 14 de octubre, ocho días después del hecho.
Su muerte provocó una profunda conmoción entre familiares, compañeros de trabajo y miembros de la fuerza policial.
La Justicia cambió la prisión preventiva por arresto domiciliario
La defensa de Díaz solicitó una revisión de la medida de coerción que pesaba sobre el acusado y consiguió que un juez de impugnación autorizara su permanencia bajo arresto domiciliario.
La decisión no implica una absolución ni el cierre de la causa. El efectivo continúa sometido al proceso penal mientras la Fiscalía reúne elementos para determinar las circunstancias y responsabilidades del hecho.
La Fiscalía prepara una nueva acusación
El fiscal Carlos Sale, a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios II, confirmó que la investigación continúa y que está prevista una reformulación de la acusación para incorporar formalmente el fallecimiento de Albaca Romano.
Entre las medidas pendientes se encuentran pericias balísticas, informes de autopsia, análisis de dispositivos electrónicos, registros bancarios y material obtenido de cámaras de seguridad.
Estos elementos serán fundamentales para reconstruir lo sucedido y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Un caso que vuelve a generar interrogantes
La decisión de conceder arresto domiciliario al policía imputado abre un nuevo capítulo judicial en un episodio que terminó con la vida de un joven integrante de la fuerza de seguridad provincial.
El caso plantea interrogantes sobre la manipulación de armas reglamentarias, los protocolos de seguridad y las circunstancias en las que se produjo el disparo fatal.
Mientras la defensa consiguió una medida menos restrictiva para su asistido, la Fiscalía deberá avanzar con las pruebas necesarias para esclarecer definitivamente lo ocurrido.
Por ahora, la causa continúa abierta, el acusado permanece bajo arresto domiciliario y la muerte de Nicolás Albaca Romano sigue esperando una definición judicial.