Este sábado 31 de octubre se celebra Halloween, una tradición que combina misterio, disfraces, calabazas y golosinas. Sus orígenes se remontan a los antiguos pueblos celtas, pero fue Estados Unidos el país que la convirtió en un fenómeno mundial. En Argentina, la costumbre crece año tras año: las ventas de artículos para la celebración aumentaron un 30% respecto de 2025
Por la redacción de SIN CODIGO TUCUMÁN
Cada 31 de octubre, millones de personas alrededor del mundo se preparan para una noche muy particular. Brujas, fantasmas, vampiros, esqueletos y personajes de películas de terror invaden las calles, mientras los niños recorren las casas con una pregunta que se volvió universal: “¿Dulce o truco?”.
Es Halloween, también conocida como la Noche de Brujas, una celebración que nació hace más de dos milenios y que, con el paso del tiempo, se transformó en una de las fiestas populares más reconocidas del planeta.
Aunque durante décadas fue identificada principalmente con Estados Unidos, su influencia se extendió a numerosos países, incluida Argentina, donde cada año gana más seguidores.
¿Cómo nació Halloween?
Para encontrar sus orígenes hay que viajar más de 2.000 años hacia el pasado, hasta las regiones que actualmente ocupan Irlanda, Escocia y otras zonas de Europa.
Los antiguos pueblos celtas celebraban una festividad llamada Samhain, que marcaba el final de la temporada de cosechas y el comienzo del invierno.
Para aquellas comunidades, esta fecha representaba el cierre de un ciclo y el inicio de otro, asociado con los días más cortos, el frío y la oscuridad.
Según sus creencias, durante esa noche la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos se debilitaba, permitiendo que los espíritus regresaran temporalmente a la Tierra.
Para protegerse, encendían grandes hogueras, realizaban ceremonias y utilizaban vestimentas especiales destinadas a ahuyentar a los seres sobrenaturales.
Con el paso de los siglos, aquellas prácticas fueron cambiando hasta dar origen a muchas de las costumbres que conocemos actualmente.
¿Qué significa la palabra Halloween?
El nombre Halloween proviene de la expresión inglesa All Hallows’ Eve, que significa Víspera de Todos los Santos.
La denominación está relacionada con la celebración cristiana del Día de Todos los Santos, que tiene lugar el 1 de noviembre.
A medida que el cristianismo se extendió por Europa, las antiguas tradiciones celtas comenzaron a convivir con las festividades religiosas.
De esa combinación surgieron costumbres que evolucionaron durante siglos y que terminaron convirtiéndose en el Halloween moderno.
Por eso, aunque actualmente se asocia con brujas, monstruos y películas de terror, su historia combina elementos de antiguas creencias populares y tradiciones cristianas.
¿Por qué se utilizan calabazas iluminadas?
Uno de los símbolos más conocidos de Halloween es la calabaza tallada con ojos, nariz y boca, iluminada desde su interior.
Esta tradición está vinculada con una antigua leyenda irlandesa conocida como Jack-o’-lantern.
Originalmente, en Irlanda se utilizaban nabos y otros vegetales para fabricar estas figuras.
Cuando los inmigrantes irlandeses llegaron a Estados Unidos, encontraron que las calabazas eran más abundantes, grandes y fáciles de tallar.
Así nació uno de los símbolos más reconocibles de la celebración.
Actualmente, millones de hogares colocan calabazas iluminadas en puertas, ventanas y jardines durante los días previos al 31 de octubre.
¿De dónde viene el famoso “dulce o truco”?
Otra de las tradiciones más populares consiste en que los niños se disfracen y recorran las viviendas del vecindario pidiendo golosinas.
Al tocar la puerta pronuncian la frase inglesa Trick or treat, traducida habitualmente como “¿Dulce o truco?”.
La costumbre tiene antecedentes en antiguas prácticas europeas, cuando las personas recorrían casas solicitando alimentos a cambio de oraciones o participando en celebraciones populares.
Con el tiempo, especialmente en Estados Unidos, la tradición adquirió un carácter infantil y recreativo.
Durante el Siglo XX se convirtió en una de las principales actividades de Halloween.
Hoy es habitual ver a familias enteras acompañando a sus hijos disfrazados, mientras los vecinos preparan caramelos y chocolates para repartir.
Los países donde Halloween tiene mayor presencia
Aunque Halloween se celebra en numerosos lugares del mundo, existen países donde la tradición está especialmente arraigada.
Estados Unidos: es el gran referente de la celebración moderna. Millones de personas decoran sus hogares, organizan fiestas, compran disfraces y participan en actividades especiales.
Canadá: comparte muchas de las costumbres estadounidenses, especialmente los recorridos infantiles para pedir golosinas y la decoración de viviendas.
Irlanda: considerada una de las cunas históricas de Halloween, mantiene una relación especial con la festividad a través de celebraciones populares y actividades culturales.
Reino Unido: particularmente en Escocia e Irlanda del Norte, conserva tradiciones antiguas combinadas con los festejos modernos.
Australia y Nueva Zelanda: Halloween ganó popularidad durante las últimas décadas, especialmente entre niños, adolescentes y jóvenes.
Japón: la fecha adquirió gran notoriedad a través de fiestas de disfraces, eventos temáticos y actividades comerciales.
México: también se realizan celebraciones de Halloween, aunque conviven con el Día de Muertos, una tradición diferente, profundamente arraigada en la identidad cultural mexicana.
En otros países europeos y latinoamericanos, la celebración continúa expandiéndose, impulsada por el cine, las redes sociales y la industria del entretenimiento.
Halloween crece con fuerza en Argentina
Lo que hace algunas décadas parecía una costumbre exclusivamente estadounidense comenzó a incorporarse progresivamente a la vida cotidiana de los argentinos.
En las principales ciudades del país, cada vez es más frecuente encontrar fiestas de disfraces, comercios decorados con calabazas, promociones especiales y actividades infantiles.
La influencia de las películas, las series, los videojuegos y las redes sociales contribuyó a popularizar la celebración entre las nuevas generaciones.
Sin embargo, el crecimiento de Halloween ya no se limita a los jóvenes.
Familias, escuelas, clubes, restaurantes y centros comerciales también comenzaron a incorporar actividades vinculadas con la fecha.
El fenómeno tiene además un importante impacto comercial. Según un relevamiento de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), las ventas de artículos relacionados con Halloween aumentaron un 30% en unidades durante 2026 respecto del año anterior.
Entre los productos más buscados aparecen disfraces, máscaras, maquillaje, calabazas para recolectar golosinas y elementos de decoración.
El incremento refleja cómo una tradición importada se está convirtiendo en una fecha cada vez más importante para el comercio argentino.
Tucumán también se suma a la Noche de Brujas
Tucumán no permanece ajeno a esta tendencia. En los últimos años, Halloween comenzó a ganar presencia en fiestas privadas, locales gastronómicos, espacios recreativos y celebraciones infantiles.
Los disfraces, las decoraciones de terror y las reuniones temáticas forman parte de una costumbre que encuentra especialmente entre niños y adolescentes a sus principales protagonistas.
También representa una oportunidad para cotillones, jugueterías, comercios y emprendimientos gastronómicos que ofrecen productos vinculados con la celebración.
Aunque todavía no tiene el arraigo cultural que posee en Estados Unidos, la Noche de Brujas va encontrando su propio lugar entre las actividades recreativas de los tucumanos.
Una celebración que también genera debates
El crecimiento de Halloween no está exento de cuestionamientos. Algunos sectores consideran que se trata de una costumbre extranjera que desplaza tradiciones culturales locales.
Otros plantean objeciones religiosas por sus referencias a brujas, espíritus y elementos sobrenaturales.
Sin embargo, para gran parte de quienes participan, especialmente las familias con niños, Halloween representa simplemente una oportunidad para jugar, disfrazarse, compartir golosinas y divertirse.
Su significado actual es muy diferente al que tenía para las antiguas comunidades celtas.
De un antiguo ritual a una fiesta mundial
Halloween recorrió un largo camino desde las hogueras de los pueblos celtas hasta las celebraciones multitudinarias del Siglo XXI.
Lo que comenzó como una festividad relacionada con el cambio de estaciones, la muerte y el mundo espiritual terminó convirtiéndose en una combinación de entretenimiento, creatividad y actividad comercial.
Este sábado 31 de octubre, Argentina volverá a sumarse a una celebración que gana cada vez más espacio. Y aunque Halloween no nació en nuestro país, todo indica que llegó para quedarse.