El Centro de Industriales Panaderos de Tucumán confirmó una nueva actualización de precios que comenzará a regir el lunes 2 de noviembre. El pan francés aumentará un 5%, mientras que las especialidades tendrán un incremento del 7%. Desde el sector advierten que la suba de los costos de producción hace cada vez más difícil sostener la actividad.
El bolsillo de los tucumanos enfrentará un nuevo incremento en uno de los alimentos esenciales de la canasta familiar. A partir del próximo lunes 2 de noviembre, las panaderías de la provincia aplicarán una actualización en sus precios sugeridos, que llevará el kilogramo de pan francés a una franja de entre $4.000 y $4.200, según informó el Centro de Industriales Panaderos de Tucumán.
La medida contempla un aumento del 5% en el pan francés y del 7% en las especialidades, entre las que se encuentran facturas, tortillas, pan lactal, panes para hamburguesas y vienas, prepizzas, galletas, tartas, tortas, masas y productos de cafetería. La actualización representa un nuevo impacto para los consumidores, en un contexto económico en el que las familias deben afrontar constantes ajustes en sus gastos cotidianos.
Desde la entidad que representa a los industriales panaderos explicaron que la decisión responde al incremento sostenido de los costos de producción. Entre los principales factores mencionaron las actualizaciones en las tarifas de energía eléctrica y gas, los aumentos en combustibles y las subas registradas en materias primas como harina, azúcar, grasas, margarinas y levaduras. A estos gastos se suman los incrementos salariales acordados en las negociaciones paritarias del sector.
Los empresarios señalaron que el precio del pan se mantuvo sin modificaciones durante casi cinco meses, desde el pasado 8 de junio, pese a los aumentos acumulados en distintos componentes de la actividad. Sin embargo, advirtieron que la situación se volvió difícil de sostener y que resulta necesario trasladar una parte de esos costos a los valores de comercialización para preservar la continuidad de los establecimientos.
La nueva actualización vuelve a poner en evidencia las dificultades que atraviesa la industria panadera tucumana, afectada por el encarecimiento de los servicios, los insumos y la presión sobre los márgenes de rentabilidad. Mientras los comerciantes buscan mantener sus negocios y fuentes laborales, los consumidores deberán afrontar desde noviembre un nuevo aumento en un producto básico de la alimentación diaria.