La reforma impulsada por Rossana Chahla alcanza certificados, permisos, trámites comerciales y contribuciones sobre servicios. Un alivio para los vecinos que también representa una victoria política para la intendente
El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó, este jueves, la ordenanza que elimina 59 tasas y conceptos tributarios municipales. La iniciativa, enviada por la intendente Rossana Chahla, modifica el Código Tributario Municipal y la Ordenanza Tarifaria Anual para reducir cobros y simplificar gestiones de vecinos, comerciantes y empresas.
La reforma alcanza cargos distribuidos entre nueve reparticiones, entre ellas Ingresos Municipales, Catastro, Vía Pública, Cementerios y Bromatología. Según los fundamentos del Ejecutivo, se trata de conceptos con poca incidencia recaudatoria, pero cuya administración demanda recursos y genera obligaciones para los contribuyentes.
Qué cobros se eliminan
Entre los conceptos incluidos en la iniciativa se encuentran:
• Aranceles por certificados de libre deuda y de cumplimiento fiscal.
• Sellados de solicitudes administrativas y expedición de estados de cuenta.
• Cobros por solicitudes e inspecciones de poda o extracción de árboles.
• Determinados cánones vinculados con kioscos, puestos de flores, máquinas expendedoras, food trucks y colocación de mesas y sillas.
• Cargos por permisos de construcción o refacción de veredas.
• Aranceles de determinados trámites en cementerios y actividades de comercialización de alimentos.
Otro punto relevante es la supresión de la contribución municipal vinculada con el consumo de agua, cloacas y gas natural por redes, contemplada entre las modificaciones anunciadas por la Municipalidad. Su eliminación apunta a quitar ese componente municipal de las facturas de los servicios alcanzados.
Qué gana el ciudadano
La ventaja más directa es dejar de pagar los conceptos eliminados cuando se necesite realizar una gestión alcanzada por la reforma. Para comerciantes y emprendedores, también supone una reducción de determinados gastos asociados con permisos y actividades.
El beneficio administrativo dependerá de cómo se instrumente la ordenanza: eliminar un arancel permite ahorrar dinero; simplificar efectivamente el procedimiento puede ahorrar, además, tiempo y desplazamientos. La gratuidad de un permiso tampoco implica que desaparezca la obligación de solicitarlo ni los controles correspondientes.
Respecto de la aplicación, el esquema informado por el Municipio para el proyecto prevé que las eliminaciones comiencen a regir al día siguiente de la publicación de la ordenanza en el Boletín Municipal. Por eso, la sanción del Concejo debe distinguirse de su entrada efectiva en vigencia.
El impacto político
En términos políticos, la aprobación representa un logro para Chahla: consigue respaldo legislativo para una iniciativa que le permite mostrar una reducción concreta de cargas municipales. El Concejo presidido por Fernando Juri, a su vez, queda asociado a una decisión con efectos sobre trámites cotidianos.
Durante el debate, el presidente de la Comisión de Hacienda, Emiliano Vargas Aignasse, sostuvo que los conceptos suprimidos no representan un impacto elevado sobre los ingresos municipales. Los concejales Carlos Ale y Ana González se abstuvieron de votar.
La lectura política es clara: bajar cobros ofrece una señal favorable hacia el contribuyente. Pero la prueba de la reforma estará en su aplicación: que el vecino encuentre trámites más sencillos, que los cargos efectivamente desaparezcan y que el alivio anunciado pueda comprobarse en el bolsillo.