Thomas Randolph, conocido como el “viudo negro” de Las Vegas, fue condenado por organizar el asesinato de su esposa para cobrar un seguro de vida y matar al hombre que había contratado para ejecutar el crimen. Su historia está marcada por matrimonios, muertes sospechosas y una extensa batalla judicial.
Una historia de matrimonios, dinero y muerte conmocionó a Estados Unidos. Thomas Randolph, un hombre que se casó seis veces y perdió a cuatro de sus esposas, quedó en el centro de una investigación criminal que reveló un escalofriante plan para cobrar un seguro de vida. Tras años de procesos judiciales, fue condenado por dos asesinatos.
Todo comenzó el 8 de mayo de 2008, cuando Randolph llamó al servicio de emergencias para denunciar que un intruso había ingresado a su vivienda en Las Vegas y asesinado a su esposa, Sharon Causse. Según su versión, había disparado contra el supuesto delincuente en defensa propia. Sin embargo, los investigadores descubrieron que el hombre muerto, Michael Miller, mantenía una relación previa con Randolph.
La fiscalía logró establecer que Randolph había contratado a Miller para asesinar a Sharon y simular un robo. El objetivo era cobrar aproximadamente 300.000 dólares correspondientes a seguros de vida. Posteriormente, habría eliminado al propio Miller para evitar que revelara el plan. Entre las pruebas, los investigadores identificaron más de 300 comunicaciones telefónicas entre ambos durante los meses anteriores al crimen.
Un pasado marcado por muertes y sospechas
La investigación también puso bajo la lupa los matrimonios anteriores de Randolph. Su segunda esposa, Becky Gault, murió de un disparo en 1986. Aunque inicialmente se consideró un suicidio, surgieron testimonios que vincularon al acusado con un posible plan para asesinarla. Fue juzgado por ese caso en 1989, pero resultó absuelto.
Otra de sus esposas, Francis Randolph, falleció en 2004 después de una intervención cardíaca. Las circunstancias de su muerte despertaron interrogantes, aunque no se estableció judicialmente que hubiera sido asesinada. Su tercera esposa, Leona Stapleton, murió de cáncer.
La sucesión de matrimonios, fallecimientos y sospechas llevó a la prensa estadounidense a bautizarlo como el “viudo negro”, un apodo que terminó acompañándolo durante toda su historia judicial.
De una condena a muerte a una sentencia definitiva
En 2017, Randolph fue declarado culpable por los asesinatos de Sharon Causse y Michael Miller y recibió una condena a muerte. Sin embargo, en 2020, la Corte Suprema de Nevada anuló el fallo al considerar que se habían incorporado pruebas indebidas relacionadas con el fallecimiento de una de sus anteriores esposas.
En agosto de 2023, un segundo jurado volvió a encontrarlo culpable de los dos homicidios y de conspiración para cometer asesinato. Posteriormente, recibió una sentencia de 60 años a cadena perpetua.
El 31 de agosto de 2026, la Corte Suprema de Nevada confirmó la condena y rechazó los argumentos de la defensa, que durante todo el proceso sostuvo la inocencia del acusado.
Actualmente, Thomas Randolph permanece encarcelado en Nevada. Su caso se convirtió en una de las historias criminales más impactantes de Estados Unidos, marcada por una pregunta que acompañó durante años a los investigadores: ¿cuántas de las muertes que rodearon su vida fueron realmente producto del azar?