La pequeña sufrió graves heridas en el rostro y debió ser sometida a una compleja cirugía reconstructiva. Tras permanecer en terapia intensiva, se encuentra estable y continúa su recuperación en una sala común del Hospital del Niño Jesús.
La niña de un año y siete meses que fue atacada por un perro pitbull el pasado 24 de septiembre, mientras se encontraba en la casa de su abuela, presenta una evolución favorable luego de atravesar un delicado estado de salud.
La pequeña ingresó al Hospital del Niño Jesús con lesiones severas en el rostro y debió ser intervenida de urgencia durante una cirugía de aproximadamente tres horas y media, en la que participaron especialistas en cirugía plástica y maxilofacial.
Actualmente, permanece internada en una sala común, sin fiebre y clínicamente estable. Aunque superó la etapa más crítica, continúa con rehabilitación y seguimiento médico para evaluar posibles secuelas, especialmente en la región ocular.
La directora del hospital, Inés Gramajo, destacó el trabajo interdisciplinario que permitió salvarle la vida. Por su parte, la abuela de la niña expresó emocionada: “Le salvaron la vida a mi gordi”.
La pequeña todavía tiene un proceso de recuperación por delante, pero su evolución representa una noticia esperanzadora para su familia.